La marca de alimentos para bebés HiPP está retirando del mercado algunos de sus frascos de comida para bebés después de que muestras en Austria, Eslovaquia y Chequia dieran positivo a veneno para ratas, informaron las autoridades.
Las autoridades creen que hubo manipulación de frascos de 190 gramos de comida para bebés elaborada con zanahorias y papas para bebés de 5 meses, que se vendieron en supermercados SPAR en Austria. La primera muestra dio positivo al veneno el sábado 18 de abril.
“Este retiro del mercado no se debe a ningún defecto del producto o de calidad por nuestra parte. Los frascos salieron de nuestras instalaciones en perfectas condiciones”, señaló HiPP en un comunicado. “El retiro está relacionado con un acto criminal que actualmente está siendo investigado por las autoridades”.
¿Cómo identificar los frascos contaminados?
La policía de Burgenland en Austria indicó que los productos sospechosos probablemente tienen una etiqueta blanca con un círculo rojo en la parte inferior del frasco. Otras señales incluyen una tapa dañada o abierta y un olor inusual o a descomposición. También podría no haber un sonido de “pop” cuando el frasco se abre por primera vez.
La compañía señaló como medida de precaución que está retirando del mercado todos sus frascos de comida para bebés vendidos en supermercados SPAR —que incluyen las tiendas SPAR, EUROSPAR, INTERSPAR y Maximarkt— en Austria. Los clientes pueden obtener un reembolso completo incluso sin recibo. Vendedores en Eslovaquia y la República Checa han retirado todos los frascos para bebés de la marca.
Un cliente reportó que un frasco parecía haber sido manipulado, según la policía, aunque nadie había consumido la comida para bebés.
¿Qué es el veneno para ratas y qué provoca ingerirlo?
El veneno para ratas suele incluir bromadiolona, un anticoagulante que impide que la sangre se coagule, según la Agencia Austriaca para la Seguridad Sanitaria y Alimentaria.
Ingerir veneno para ratas puede provocar sangrado como encías sangrantes y hemorragias nasales, así como moretones y sangre en las heces.
Los síntomas pueden aparecer de dos a cinco días después de la ingestión, indicó la agencia.
Con información de El Financiero







