Javier Aguirre buscaba una dosis de confianza para su equipo y la encontró ante Serbia. El equipo europeo vino a México con un plantel joven, ansioso de demostrar su valía ante Veljko Paunovic, y terminó por ponerle alfombra roja a la Selección Mexicana, previo a la Copa del Mundo 2026, al perder por 5-1.
En casi dos años, Javier Aguirre logró pasar del abucheo al aplauso. Sí, contra un equipo que era un ‘flan’, pero que inició con la ventaja y creando dudas sobre la Selección que representará a México en la Copa del Mundo 2026. El único gol de Serbia fue de Petar Stanic.
El ‘Vasco’ necesita encontrar a sus líderes y Johan Vásquez no se cansa de alzar la mano como el heredero de Rafael Márquez en la defensa central. El jugador de Genoa anotó contra Australia y lo volvió a hacer contra Serbia, lo que le regresó la tranquilidad a México en el Nemesio Diez, el empate a uno.
El resto, fue un ejercicio de confianza. Serbia se puso en desventaja sola, con un autogol de Stefan Bukinac, y luego Raúl Jiménez recuperó el ánimo, con un gol en el segundo tiempo, después de fallar un puñado de oportunidades. Los de Paunovic, asfixiados por la altura de la capital del Estado de México, otra vez se auto dañaron, con un autogol de Adem Advic.
El tiempo dio hasta para que Luis Chávez hiciera gol, el jugador que estaba prácticamente descartado de la Copa del Mundo, por una lesión en la rodilla, volvió a tiempo y se despidió del último partido previo al Mundial con un gol, el 5-1.
Aguirre ya no tiene más tiempo, la Copa del Mundo está a la vuelta de la esquina, pero se va del Estadio Nemesio Díez, con una dosis de confianza y con la idea de que se puede creer en un “Mundial histórico”.










