El senador con licencia, Juan Carlos Loera, llamó en un video a reforzar los procesos internos de Morena, los cuales, dijo, pueden generar desconfianza entre la ciudadanía, mientras que tres horas más tarde, escribió una publicación de respaldo a Andrea Chávez, la cual fue designada este lunes como coordinadora municipal de la 4T en Juárez.
En el video, Loera de la Rosa señala que:
“Tras la reciente designación de coordinadores en defensa de la transformación y la soberanía nacional en 17 entidades del país, Morena enfrenta una discusión que trasciende nombres y cargos. Lo que está en juego no es únicamente la integración de estructuras políticas para los próximos procesos electorales, sino la capacidad del partido para preservar la confianza ciudadana en un contexto donde los efectos políticos de la gran reforma social impulsada por la cuarta transformación comienzan a mostrar señales de desgaste.
Durante los últimos ocho años, el crecimiento electoral de Morena ha estado estrechamente vinculado al éxito de una política social que amplió derechos, elevó ingresos y fortaleció el bienestar de millones de familias mexicanas. El aumento de los salarios reales, la expansión de los programas sociales y la reducción de los niveles de pobreza permitieron construir una sólida base de apoyo ciudadano. A ello se sumó un elemento fundamental, la percepción de que los beneficios llegaban de manera directa, sin intermediarios y con vocación de permanencia.
Sin embargo, las condiciones políticas evolucionan. Lo que en un momento generó entusiasmo y movilización electoral puede perder capacidad de influencia conforme los beneficios se convierten en parte de la vida cotidiana de las personas. Muchos ciudadanos ya consideran los programas sociales como derechos adquiridos, y de hecho lo son, son constitucionales. Y de forma gradual, el vínculo político entre esos beneficios y el proyecto transformador que los impulsó comienza a diluirse. Al mismo tiempo persisten factores que afectan la percepción pública y que difícilmente pueden modificarse en el corto plazo. Entre ellos, destacan las campañas de desprestigio promovidas desde sectores opositores y la colusión que tienen con algunos medios de comunicación poderosos y la difusión de fake news en redes sociales.
Ante este escenario, Morena necesita identificar aquellos ámbitos en los que sí puede actuar de manera inmediata. Para fortalecer su imagen pública y mantener la cohesión de su base social, uno de ellos, quizá el más importante es el fortalecimiento de su democracia interna. La legitimidad de un partido político no depende únicamente de los resultados de gobierno que pueda ofrecer, también se construye a partir de la transparencia, la equidad y la credibilidad de sus procedimientos internos. Cuando la ciudadanía observa que las candidaturas se asignan mediante reglas claras, conocidas y respetadas, aumenta su confianza en la organización y en quienes la representan. Por ello cobra especial relevancia la convocatoria publicada en junio de este año para la elección de personas coordinadoras encargadas de organizar la transformación y la defensa de la soberanía nacional. Dicho instrumento estableció mecanismos específicos para evaluar a los aspirantes, colocando las encuestas como el eje principal para medir conocimiento, opinión y preferencias ciudadanas. No obstante, en algunos casos los resultados difundidos han generado cuestionamientos entre sectores de la militancia y buena parte de la sociedad.
En Chihuahua, por ejemplo, las diferencias registradas entre las y los aspirantes más competitivos fueron mínimas en varios de los atributos evaluados, lo que abrió un debate sobre el peso real que tuvieron las encuestas en la decisión final. Más allá de las personas involucradas, la discusión revela un problema de mayor alcance, la necesidad de fortalecer los mecanismos de selección para que las reglas no existan únicamente formalmente, sino que sean aplicadas con rigor, transparencia y plena credibilidad. En una etapa en la que los efectos políticos de la reforma social ya no garantizan por sí solos la decisión ciudadana, la calidad democrática de los procesos internos puede convertirse en una ventaja estratégica decisiva.
Morena aún está a tiempo de consolidar una cultura política basada en el respeto estricto a sus normas internas. Hacerlo no solo ayudaría a evitar fracturas y conflictos entre militantes, también enviaría un mensaje poderoso a la ciudadanía sobre el compromiso del partido con los principios que decimos defender.
En la ruta hacia los procesos del 2027-2028, preservar la confianza social exigirá no solo buenos gobiernos, sino también procedimientos ejemplares. La democracia interna, más que un asunto organizativo, se perfila hoy como una condición indispensable para la legitimidad y el futuro político de nuestro movimiento.
Desde el Senado, trabajamos. Político de nuestro movimiento. Desde el Senado trabajaré incansablemente por el pueblo de Chihuahua y refrendo mi compromiso con el segundo piso de la Cuarta Transformación que encabeza nuestra querida presidenta, la doctora Claudia Chemo Ampargo. Son casi 40 años los que he militado en la izquierda y ahora más que nunca seguiré luchando por Chihuahua”, afirma en el video.
Horas más tarde, Loera de la Rosa publicó un post de apoyo a Andrea Chávez, en el que afirma que ella “representa la esperanza transformadora para Ciudad Juárez, el obradorismo verdadero y la cercanía genuina con el Pueblo.
Todo mi respaldo para Andrea, nuestra muy legítima coordinadora en defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía”.










