El doctor y especialista en perfil criminal Jesús Vaca Cortés advirtió que la violencia contra los animales no debe verse como un hecho aislado, sino como una conducta que puede escalar hacia agresiones contra las personas, por lo que llamó a fortalecer la sensibilización y las políticas públicas enfocadas en la protección animal y la construcción de una cultura de paz.
Lo anterior fue dado a conocer tras participar en la conferencia de prensa para anunciar el Foro Maltrato Animal y violencias intereconectadas que será el próximo 2 de julio a las 8:00 am en la Universidad La Salle; ahí, el especialista comparó la violencia con la Hidra de la mitología griega, un monstruo al que, al cortarle una cabeza, le crecían muchas más, para ejemplificar que este fenómeno requiere atender sus causas de fondo y no únicamente sus manifestaciones.
Señaló que las actividades de concientización permiten informar y sensibilizar a la población sobre el respeto a todas las formas de vida, destacando que quienes conviven con mascotas reconocen la capacidad de los animales para generar vínculos afectivos y contribuir al bienestar de las personas.
Vaca Cortés explicó que diversos estudios han encontrado una relación entre el maltrato animal y otros tipos de violencia. Indicó que la agresión contra los animales suele formar parte de una escalada que, con el tiempo, puede derivar en conductas violentas hacia otros seres humanos.
Recordó que un estudio realizado en la década de los setenta por el FBI con asesinos seriales, en el que se identificó que ocho de cada diez presentaban antecedentes de crueldad hacia los animales. Añadió que ese comportamiento integra, junto con la piromanía y la enuresis persistente, la denominada “tríada” asociada históricamente con perfiles de alta violencia, aunque precisó que se trata de una correlación y no de un factor determinante.
Asimismo, mencionó que países como España y Colombia han incorporado protocolos en los que, al atender denuncias por maltrato animal, las autoridades también investigan posibles casos de violencia familiar. De igual manera, cuando existe una denuncia por violencia intrafamiliar, se indaga si hay mascotas en el hogar, debido a la alta coincidencia entre ambas problemáticas.
El especialista afirmó que el foro, programado para el próximo 2 de julio, busca abrir nuevas líneas de análisis y reflexión para impulsar acciones concretas que permitan prevenir la violencia desde una perspectiva integral.
“Trabajar con animales nos vuelve más humanos”, expresó, al señalar que el respeto hacia ellos representa un legado para las nuevas generaciones y fortalece una cultura de paz y de no violencia dentro de la comunidad.
Finalmente, explicó que una de las razones por las que el maltrato animal suele presentarse como una conducta inicial es que los animales no pueden denunciar las agresiones de las que son víctimas, además de que persiste una visión que los considera inferiores y, por ello, menos merecedores de protección. Añadió que, en muchos casos, la violencia ejercida contra ellos refleja frustraciones o conflictos que posteriormente pueden dirigirse hacia otras personas, por lo que insistió en la importancia de generar políticas públicas orientadas a prevenir y reducir este tipo de conductas.











