Al hacer un balance de su administración, el alcalde con licencia Marco Bonilla recordó el momento en que asumió por primera vez la Presidencia Municipal de Chihuahua en 2021, cuando recibió de manos de la gobernadora Maru Campos el encargo de cuidar la ciudad.
En rueda de prensa el capitalino señaló con emoción que mantiene presente la imagen de aquella toma de protesta, cuando Campos le pidió hacerse cargo de Chihuahua entre lágrimas, al considerar que no solamente recibió una encomienda institucional, sino también la confianza y esperanza de miles de familias.
“Toma la protesta en 2021 y te encargo a Chihuahua con lágrimas en los ojos. Esa imagen nunca se me ha borrado y eso hicimos: estar a la altura de esa petición”, expresó el alcalde con licencia.
Destacó que la responsabilidad depositada en él también involucró a su esposa Karina Olivas y a su familia, por lo que aseguró que buscaron actuar con congruencia durante su gestión. Asimismo, agradeció a la gobernadora por haber dejado una administración ordenada y en buenas condiciones, lo que, afirmó, permitió dar continuidad al trabajo y presentar los resultados alcanzados.
“Nos vamos muy agradecidos con la vida, con Dios y, por supuesto, con nuestra amiga la gobernadora, que estuvo siempre cuando más la necesitamos”, manifestó quien aspira a gobernar el estado de Chihuahua en el 2027.










