La agencia calificadora Moody´s recortó la calificación soberana de México y la dejó en “Baa3” con perspectiva Estable.
Esta acción deja la nota en el último escalón del grado de inversión y la perspectiva Estable “refleja la expectativa de que un mayor debilitamiento de la fortaleza fiscal será gradual”.
En el comunicado, la agencia explicó que esta acción “estará parcialmente compensada por la estabilidad macroeconómica; la capacidad de respuesta de las políticas y la fortaleza económicas subyacente de México”.
La firma argumentó que el débil crecimiento económico de Méxicoreduce la capacidad del gobierno para generar ingresos, mientras enfrenta un presupuesto cada vez más rígido, del que destaca el respaldo financiero a la empresa pública Petróleos Mexicanos (Pemex).
Tal como explican en el comunicado, “México no enfrenta desequilibrios macroeconómicos que amplifiquen los riesgos fiscales”.
Pero enfatizaron que “el apoyo continuo a Pemex seguirá limitando la consolidación fiscal”.
A pesar de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal, otras prioridades de política como la soberanía energética y un modelo de gasto redistributivo han debilitado las anclas de la política fiscal”, observaron.
En la argumentación, la agencia destacó que estas prioridades del gobierno han contribuido a déficits más amplios y a un deterioro más rápido de las métricas de deuda de los que ellos mismos, en Moody´s, tenían previsto anteriormente.
La nota soberana de México se mantuvo en perspectiva negativa desde noviembre del 2024, es decir que tomó 18 meses para completar la acción tras la alerta que representó aquella perspectiva Negativa.
Los analistas de la agencia precisaron que las autoridades mexicanas habían proyectado que el déficit fiscal caería a 4% del PIB en el 2025, pero en contraste, el déficit efectivo se mantuvo elevado hasta aproximarse a 5% del PIB, esto al incluir el apoyo a Pemex. Una proporción “moderadamente inferior del 5.3% del PIB registrado en el 2024”.
Como resultado, la deuda bruta del gobierno aumentó a 49.3% del PIB en el 2025, desde 46% del Producto que representó en el 2024 y 39.85 del PIB que significó en el 2023.
Los pares de calificación tienen menor vulnerabilidad
En el comunicado Moody´s precisó que “la posición fiscal de México se ha debilitado en relación con sus pares calificados en “Baa” y que su vulnerabilidad a choques fiscales ha aumentado”.
Esto será resultado un crecimiento económico que se mantendrá moderado en el corto plazo y que retomará el dinamismo hacia el crecimiento potencial de forma gradual.
Los países que tienen una calificación similar a México en el nivel “Baa”, frente a los que hizo la agencia el comparativo son Italia, Bulgariaria; Hungría; Portugal; Kazajistán, Azerbaiyán; entre otros.
Un día antes de la acción, el economista jefe para América Latina del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), Martín Castellano, observó que “México pasó muy rápido de ser uno de los países que tenía finanzas públicas estables a ser uno de los que tienen el desequilibrio fiscal más amplio”.
El experto de la entidad que tiene su base en Washington, dijo que este deterioro “no ayuda a generar certidumbre en el contexto mundial incierto”.
Con la acción de Moody´s, México acumula dos calificaciones en el límite inferior del grado de inversión. Fitch tiene la nota soberana en ese mismo nivel desde abril del 2020.
El analista soberano de Moody´s, Renzo Merino, explicó en octubre pasado, que esperarían hasta el primer semestre del 2026, para fijar su posición sobre la profundidad del grado de inversión de México como emisor soberano.
La degradación de la nota refleja “un debilitamiento sostenido de la solidez fiscal que se aceleró en 2024”.
Apenas el 12 de mayo, S&P colocó la perspectiva de la nota soberana de México en negativa, una señal que anticipa un posible recorte y que podría llevarla al mismo nivel que hoy asignan Moody´s y Fitch.
Debilitamiento del perfil crediticio desde el 2019
La calificación de México en Moody´s ha sufrido una degradación de dos escalones desde el año 2019.
En junio del 2019, dicha agencia cambió a Negativa la perspectiva de la nota soberana de México que estaba en “A3”, el nivel más alto que logró en cualquier firma y que otorgaba el estatus crediticio de “emisor de alta solvencia”.
Para abril del 2020, vino el primer recorte de la nota, donde Moody´s llevó la calificación soberana a “Baa1”, perspectiva Negativa.
Después, en julio del 2022, volvieron a degradar la nota en un escalón adicional, a “Baa2” con perspectiva Estable.
Fitch, Moody´s y S&P son las tres agencias de mayor operación mundial. Fitch califica a 120 países alrededor del mundial; S&P califica a 137 soberanos y Moody´s a 142.
Moody´s queda en la historia de México, como la primera agencia que otorgó el grado de inversión al soberano, en enero del 2000 y también como la única que consideró que México podía estar en el escalón de emisores de alta solvencia, estatus que mantuvo durante cinco años, de febrero de 2014 a junio de 2019.










