Estados Unidos seguirá apoyando al actual Gobierno boliviano y no permitirá ningún cambio de poder inconstitucional en ese país. Así lo afirmó el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
“Que no quepa duda: Estados Unidos apoya plenamente al Gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio”, escribió Rubio en su cuenta de X el miércoles.
Desde hace más de dos semanas, el país sudamericano vive una ola de protestas populares y bloqueos de caminos, que comenzaron con reclamos al Ejecutivo por los salarios, el acceso a los combustibles y el rechazo a ciertas decisiones, como la derogación de la ley de tierras, pero que con el paso de los días se intensificaron tanto en exigencias como en extensión.
En las últimas jornadas, miles de manifestantes concentrados en La Paz han demandado la renuncia del mandatario Rodrigo Paz y parte de su gabinete, en medio de choques y acciones represivas de las fuerzas del orden.
Mientras, Paz ha denunciado que las protestas tienen un cariz insurreccional y ha recibido el respaldo del Gobierno de EE.UU., que responsabilizó de los hechos a las organizaciones políticas derrotadas en los comicios del pasado año. Washington también acusó a dirigentes —que no mencionó directamente— de actuar en colusión con el “crimen organizado y narcotraficantes”, aunque no presentó ninguna prueba que respaldara el señalamiento.










