La Presidenta Claudia Sheinbaum promulgó la reforma constitucional que establece un límite a las jubilaciones y pensiones de servidores públicos, con la que se eliminan las llamadas pensiones doradas.
El decreto, publicado este viernes en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación, modifica el artículo 127 de la Constitución para fijar un tope a esos ingresos.
“Ninguna persona servidora pública podrá recibir remuneración () mayor a la establecida para la persona titular del Ejecutivo Federal”, establece.La reforma señala que las pensiones del personal de confianza en organismos descentralizados, empresas públicas, fideicomisos y entidades estatales y municipales no podrán exceder la mitad del salario presidencial.
“En cualquier caso, las jubilaciones o pensiones () no deberán exceder de la mitad de la remuneración establecida para la persona titular del Ejecutivo Federal”, indica
Información de Agencia Reforma







