El Banco de México tendrá que adoptar una postura más conservadora al tomar la decisión monetaria, programada para mañana, ante el deterioro del panorama para la inflación y el encarecimiento del precio de los energéticos, coincidieron analistas de Bx+, Goldman Sachs y la consultoría Pantheon Macroeconomics.
“Con la inflación bajo presión y el riesgo del petróleo al alza, recortar la tasa ahora sería arriesgado. Si el panorama empeora, el banco central tendría que dar marcha atrás para contener los precios. Por eso anticipamos que Banco de México mantendrá la tasa sin cambios en marzo”, señaló en entrevista, Alejandro Saldaña, economista jefe de Bx+.
El experto agregó que en el dato de inflación de la primera quincena de marzo, ya tenemos una aproximación al impacto del alza de precios de energéticos en México.
Los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi),muestran que los precios de energéticos registraron una variación quincenal de 0.61% tras cuatro lecturas quincenales consecutivos de variaciones negativas.
En línea con este análisis, el economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, agregó que “la reciente crisis del petróleo representa un nuevo obstáculo para la inflación que dependiendo de su duración e intensidad, podría llevar al banco central a adoptar una postura más conservadora a corto plazo”.
La percepción es similar desde Londres, donde el economista jefe de Pantheon Macroeconomics para América Latina, Andrés Abadía advirtió que un conflicto prolongado en Medio Oriente intensificaría las presiones inflacionarias y limitaría las oportunidades de crecimiento para la economía mexicana.
Bajo este escenario, Banxico se vería forzado a mantener una postura restrictiva por más tiempo de lo previsto, señaló.
“Esta estrategia ayudaría a la estabilidad del tipo de cambio y afianzaría las expectativas de inflación, pero tendría un costo: implicaría un menor dinamismo para la economía”.
Cautela fortalecería credibilidad
El experto de Bx+ explicó que la credibilidad del banco central se construye a partir de su historial en el cumplimeinto del mandato, es decir, en mantener a la inflación bajo control.
Mantener la tasa sin cambios, en este entorno de presiones inflacionarias permitirá al Banco de México reforzar su compromiso con la estabilidad de precios y enviar una señal de cautela ante la aparición de nuevos choques, resaltó.
Aún cuando estos factores, como los aumentos de precios en energéticos, pudieran ser transitorios, una postura prudente evita que se trasladen a otros precios en la economía; es decir, que generen efectos de segundo orden.
Con ello, el banco central dejaría claro que no relajará su política monetaria antes de tiempo y que su prioridad sigue siendo mantener ancladas las expectativas de inflación.
Alzas del Salario Mínimo presionan
Aparte, los economistas de Bx+ y Goldman Sachs, destacaron que los altos costos laborales, impulsados por incrementos sostenidos del salario mínimo también están presionando al alza a los precios de servicios.
Sin un avance equivalente en productividad, mantienen a la inflación de servicios por encima de 4%, comentó Ramos.
Saldaña precisó que “la caída en la productividad no solo limita al crecimiento potencial. También eleva los costos estructurales de la economía”.
Al arranque de marzo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), alertó que entre el 2000 y el 2023, la productividad de México creció a un ritmo de 0.1% en México, contra 1.8% promedio de los demás países OCDE.
Sin un aumento de la productividad equivalente al alza consistente del salario mínimo, se presionan los costos y las empresas producen lo mismo o menos por trabajador, pero pagan más por él.
Es decir, al subir los costos unitarios, también se presiona a la inflación.







