Nashville. De acuerdo con testigos de los medios de comunicación, las autoridades de Tenesí no pudieron ejecutar a Christa Gail Pike este miércoles por un asesinato cometido en 1995, después de que la inyección letal se detuviera durante horas mientras los tribunales consideraban una apelación de último minuto de lo que habría sido la primera ejecución de una mujer en ese estado en al menos 200 años.
Pike, de 50 años, fue condenada a la pena capital por un asesinato que cometió a los 18 años, después de que la Suprema Corte estadunidense anuló un fallo de un tribunal de apelaciones que detuvo la inyección letal apenas una hora antes de que comenzara.
Al parecer, los funcionarios le administraron a Pike dos dosis de pentobarbital.
A las 19:46, los funcionarios de la prisión cerraron la cortina de la sala de prensa. La volvieron a abrir tres minutos después. Se oía a Pike roncar ruidosamente, y la cortina se cerró de nuevo a las 20:06.
Se siguió oyendo a Pike roncar detrás de la cortina cerrada hasta que se cortó el micrófono alrededor de las 20:53. En ese momento se hizo un anuncio para escoltar a los testigos de los medios de comunicación fuera de la zona.
Se observaron vehículos de emergencia entrando y saliendo de la prisión.
La portavoz del Departamento Correccional de Tenesí, Dorinda Carter, declaró a los medios de comunicación que no podía proporcionar información inmediata sobre lo sucedido.
Los abogados de Pike presentaron el miércoles por la noche una moción de emergencia ante el máximo tribunal para solicitar la suspensión inmediata de la ejecución, argumentando que experimentaba un “sufrimiento innecesario” y que la ejecución violaba su derecho a morir sin castigos crueles ni inusuales. También presentaron mociones ante el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito y el tribunal de distrito.










