El alcalde Marco Bonilla coincidió con el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya, en que el ataque registrado contra un helicóptero de la corporación, presuntamente perpetrado por civiles armados, debe ser considerado un acto terrorista, al señalar el riesgo que representó para los tripulantes y para la población.
“Absolutamente sí. Yo te diría así, o sea, ya agredir a una aeronave a sabiendas de que puedes derribarla y que puedes ocasionar la pérdida de vidas humanas de quien justamente se dedica a servir y proteger, no se puede calificar de otra manera”, afirmó Bonilla.
El presidente municipal sostuvo que una agresión contra elementos de seguridad, independientemente de la corporación a la que pertenezcan, representa un ataque contra todas las instituciones encargadas de brindar seguridad a la población.
En este sentido, Bonilla señaló que el Gobierno Municipal se mantendrá coordinado con la estrategia que establezcan las autoridades estatales, particularmente la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, para dar seguimiento a los hechos.
“Nosotros estamos sumados en la estrategia que se elabore desde Gobierno del Estado, tanto por Fiscalía como por la Secretaría de Seguridad Pública, para llegar hasta las últimas consecuencias”, manifestó.
El munícipe enfatizó que la coordinación entre las distintas corporaciones debe mantenerse ante este tipo de agresiones, al considerar que la seguridad de los elementos policiales es una responsabilidad compartida.
“Un policía agredido, sea federal, estatal o municipal, es una agresión contra todas las corporaciones”, concluyó.










