Un total de 21 migrantes, todos ellos marroquíes, fueron detenidos en las últimas horas en Ceuta, ciudad española en el norte de África, por su presunta participación en un nuevo apedreamiento a una patrulla militar, así como a guardias civiles, sin que se produjeran heridos.
El incidente se produjo a última hora de la noche de este sábado en las inmediaciones de la playa del Trampolín, lugar donde se concentran centenares de migrantes que siguen durmiendo en esta zona más de un mes después de que entraron cerca de 80 mil personas de manera irregular por la frontera de Marruecos a esta ciudad española.
Estos migrantes estaban participando en peleas entre ellos, tras lo que optaron por lanzar piedras contra una patrulla de las Fuerzas Armadas que estaba en las inmediaciones, según informaron a EFE fuentes policiales.
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) lamentó este domingo los incidentes y aseguró que se están repitiendo porque la Guardia Civil no está investida “de la autoridad suficiente para poder ejercer su trabajo de una manera eficaz y contundente”.
Una crisis migratoria todavía sin resolver
Esta crisis migratoria comenzada los días 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de migrantes accedieron a Ceuta procedentes de Marruecos, todavía sigue sin resolver plenamente.
Algunos migrantes todavía permanecen en la ciudad española a pesar de que la mayoría de los que entraron volvió voluntariamente días después de la entrada masiva, lo que está provocando el descontento de los vecinos y situaciones de inseguridad.
Aún quedan unos miles de estos migrantes deambulando por barrios periféricos de la ciudad o afincados en la playa, viviendo en chabolas construidas por ellos mismos y con difícil acceso a comida y agua.
La cantidad es incierta; mientras que el gobierno español los cifra en 5 mil, las autoridades de Ceuta elevan la cifra a cerca de 9 mil y algunas ONG afirman que son 20 mil personas las que siguen en la localidad española.
Los menores puestos a disposición del gobierno de Ceuta por parte de la Policía Nacional ascienden ya a mil 500 y viven acogidos en los centros habilitados por la crisis migratoria en la ciudad.
Además, el Gobierno español firmó este sábado una orden para tomar el control del Puerto de Ceuta y autorizar la instalación de carpas para acoger a más de mil migrantes en una superficie de 16 mil metros cuadrados de dominio público portuario.
Ante esta medida, vecinos y empresarios de Ceuta se opusieron y exigieron la paralización de las obras para instalar las carpas.










