El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó el sábado que Washington no intervino directamente en la huida de Flávio Bolsonaro de Brasil tras su derrota electoral del domingo pasado.
“Ya disponía de un visado, y el presidente tomó la decisión de permitirle entrar en el país”, explicó Rubio en una rueda de prensa celebrada en Atlanta, donde acogió a los ministros de Asuntos Exteriores del G-20 para una reunión de dos días.
“El gobierno de Estados Unidos no participó directamente” en la salida de Bolsonaro de su país, agregó.
Ayer, el gobierno de Brasil convocó a la encargada de negocios de Argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, para explicar la presunta ayuda de la administración del presidente Javier Milei en la fuga a Estados Unidos del ex candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro a través de territorio argentino, informaron ayer fuentes gubernamentales locales, mientras Buenos Aires lo negó.










