Madrid.- Bajo el lema “Marcha por la dignidad”, alrededor de 20 mil personas se manifestaron en Madrid para urgir al gobierno del socialista Pedro Sánchez a poner una solución inmediata a la crisis migratoria que se vive en la ciudad autónoma de Ceuta, donde el pasado 30 julio entraron de forma coordinada y al unísono más de 72 mil personas.
Durante la protesta, respaldada por la derecha y la ultraderecha, se escucharon de forma reiterada insultos al mandatario español, al que tildaron de “traidor” e “hijo de puta” y amenazaron con llevarlo a “prisión”.
La plataforma Sociedad Civil Española, respaldada por 200 organizaciones más, convocaron a la segunda movilización general en Madrid para expresar su apoyo a la ciudad de Ceuta, pero sobre todo su frontal rechazo y repudio al gobierno del socialista Pedro Sánchez, que se convirtió en la principal diana de los ataques, las descalificaciones y los insultos de una marcha y a la que acudieron representantes del derechista Partido Popular (PP), como su secretario general, Miguel Tellado, en representación de su presidente y líder de la oposición Alberto Núñez Feijóo, y la polémica diputada Cayetana Álvarez de Toledo. También asistió la plana mayor del ultraderechista Vox, encabezados por su presidente, Santiago Abascal.
Durante la manifestación se insistió en reclamar cuatro cosas: la convocatoria anticipada de elecciones generales, que en teoría y si se cumplen los plazos previstos serán en julio del próximo año; aplicar el artículo 102 de la Constitución para “juzgar” al presidente Sánchez por “traición” por su gestión de la crisis migratoria, establecer garantías para “evitar un pucherazo (fraude) electoral” y “militarizar” la ciudad de Ceuta para expulsar a los miles de migrantes que aún permanecen en sus calles y bosques. Así lo exigieron a voz en grito, mientras intercalaban insultos que se han convertido en habituales en las manifestaciones de la derecha y la extrema derecha: “Sánchez, traidor”, “Sánchez, hijo de puta”, “Rojos traidores” o el ya también clásico “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”.
La manifestación recorrió por la mañana el centro histórico de Madrid hasta llegar a la salida de la ciudad por el norte, a unos 800 metros del Palacio de la Moncloa y en uno de los monumentos que hacen apología del régimen franquista, el Arco de la Victoria, que precisamente se levantó en homenaje a los militares que se sublevaron contra la II República en 1936 e instauraron la dictadura fascista que gobernó el país desde 1939 hasta 1975. De hecho fue cuando llegaron a este monumento cuando un grupo de exaltados intentó romper el cordón policial con gritos de “A la Moncloa, a por él (en referencia a que querían ir a “echar” a Sánchez de ahí)”.
La delegación del Gobierno en Madrid cifró la manifestación en 20 mil personas, mientras que los convocantes elevaron la cifra a 180 mil. En la primera manifestación de este tipo, que se celebró hace poco menos de un mes, las cifras respectivas fueron de 40 mil y 150 mil.
Antes de la marcha, el líder de la ultraderecha, Abascal, señaló que “Ceuta sigue invadida porque Sánchez sigue siendo el siervo del rey de Marruecos. Pero nosotros seguiremos apoyando a organizaciones como Sociedad Civil Española cada vez que nos llamen para usar todas las herramientas posibles, tanto parlamentarias como de presión con manifestaciones”.
Desde el gobierno, el ministro de Transformación Digital, Óscar López, respondió: “Este fin de semana hay tres manifestaciones en Madrid: en defensa de la vivienda, en defensa de la educación y la de Marcos de Quinto para insultar. Adivinad a cuál va el PP. Ellos son los traidores a la gente”.
En Ceuta, hacen operativo para filiar a menores de edad
Mientras tanto, en Ceuta, la Policía española llevó a cabo un operativo en toda la ciudad para identificar y filiar a los menores de edad que siguen deambulando por las calles y sin el amparo de las instituciones para dotarles de condiciones de vida dignas mientras se resuelven sus expedientes de repatriación o de asimilación por parte del Estado español.
La intención de esta operación fue trasladar a los menores a dependencias policiales para proceder a las labores de identificación, que son necesarias para que puedan ocupar alguno de los espacios preparados para este sector vulnerable de los migrantes. Hasta el momento se ha logrado filiar a dos mil 383 menores, pero se calcula que todavía hay miles sin ser registrados.










