Santiago. Los siniestros forestales en la zona centro-sur de Chile, continuaban este lunes sin dar tregua, avivados por las altas temperaturas, el viento incesante y la baja humedad del aire, estimándose a media tarde del lunes en 33 mil las hectáreas arrasadas en las regiones del Biobío (26 mil) y de Ñuble (8 mil).
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, señaló que “hay incendios activos (25, de los cuales 11 de gran magnitud), se está en combate pero hay zonas a las cuales no se ha podido ingresar”, por lo cual “el número de personas afectadas va a aumentar”.
Más al sur, en la Región de la Araucanía, también se reportaban fuegos que han quemado unas mil 200 hectáreas de bosque nativo y plantaciones de pino y eucaliptos. El riesgo de propagación era inminente y en varios municipios de la zona se declaró la “alerta roja”.
Las víctimas fatales sumaban 19, pero las autoridades previnieron que, con seguridad, hay más entre las ruinas de unas mil 400 viviendas destruidas en decenas de poblados, colindantes con los bosques ardientes, algunos con destrucción cuasi total.
Se conoció que en uno de ellos, Punta de Parra, aledaño a la costa y que con 253 casas quemadas fue destruido en más de 80 por ciento, la madrugada del domingo la Armada evacuó en botes a vecinos atrapados en la playa entre el mar y el fuego.
La industria forestal, que en esas tres regiones plantó hasta 6 millones de hectáreas de especies exóticas, comenzaba a quedar en entredicho por lo aledaño de esos cultivos a las comunidades, con ausencia casi total de prevenciones como cortafuegos que provean una separación efectiva.
El mandatario, Gabriel Boric, se reunió en la sede del gobierno con su sucesor, el presidente electo José Antonio Kast, y sorpresivamente dieron un punto de prensa conjunto, sin aceptar preguntas.
“Tenemos la certeza que 19 compatriotas han perdido la vida y hay cientos de viviendas destruidas. Lo que, como conversábamos con el presidente electo, de seguro van a aumentar significativamente y lo más probable es que tengamos más de mil (las casas destruidas)”, dijo Boric.
Mientras que Kast, un ultraderechista que asumirá el 11 de marzo, además de valorar la información recibida, previno que “Chile no solamente puede enfrentar esta emergencia, sino que podemos tener más, (porque) vamos a tener todavía meses duros en temas climáticos”.
Además de remarcar que es la administración Boric la que debe enfrentar la conflagración, remarcó que será a su gobierno al que corresponderá la reconstrucción.
Expertos alertaron acerca de la complejidad de identificar cadáveres calcinados, porque es imposible hacerlo visualmente o por huellas dactilares, lo cual obliga a exámenes de ADN comparativos con muestras tomadas a familiares, lo cual puede tomar varias semanas.







