Impiden televisar juicio contra Cristina Kirchner tras denuncias de presión contra testigos

Buenos Aires. Mientras el presidente, Javier Milei, inicia su cuarto viaje en este año a Estados Unidos, en medio de una fuerte disputa interna de su partido La Libertad Avanza, (LLA), la justicia decidió no permitir que la Causa de los Cuadernos reabierta contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sea televisada luego que todos los empresarios citados como testigos denunciaron haber sido extorsionados y forzados a declarar para involucrar a la ex mandataria.

En relación a la famosa Causa de los Cuadernos cerrada por estar basada “en pruebas inconsistentes”, una de las tantas que armaron el fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadío durante el gobierno del ex presidente Mauricio Macri (2023-2019) contra Fernández de Kirchner, quien está en prisión domiciliaria desde el año pasado por otro juicio en el que fue condenada sin pruebas, fue reabierta ahora porque pretendía el gobierno enviarla a la cárcel, como pide Estados Unidos.

También está detenido en una cárcel de máxima seguridad el ex ministro de Planificación Julio de Vido, violando todas las normas, porque su vida está en peligro por temas de salud y no le permiten prisión domiciliaria.

Que la justicia impida que sean transmitidas por televisión de las audiencias ratifica la corrupción judicial en tiempos de Macri cuando la Causa de los Cuadernos se convirtió en el mayor ejemplo del lawfare, ya que se combinaron los tres factores de la judicialización de la política con la intervención del periodismo y los servicios de inteligencia de entonces.

El pasado 30 de abril el ex secretario de Obras Públicas de la administración de Fernández de Kirchner, José López al ser llamado otra vez como testigo en la llamada ahora “Operación Cuadernos” ante un tribunal confesó que fue llevado rodeado de policías como “arrepentido”, el 7 de agosto de 2018 para involucrar a la ex mandataria, cuando estaba encarcelado en condiciones de total “aislamiento y vulnerabilidad”, acusado de formar parte de una asociación ilícita, lo que negó. Denunció que declaró como “arrepentido” bajo la presión del defensor oficial, que le advirtió a quien debía involucrar o iba preso.

López fue famoso en un momento por haber arrojado un bolso con nueve millones de dólares por la pared de un convento de monjas, siendo detenido en el momento, en una trampa que le tendieron y el 17 de agosto de 2018 lo llevaron con un casco en la cabeza rodeado de fuerzas de seguridad como si fuera un narco para declarar como “arrepentido” en evidente deterioro físico. El 2 de septiembre de 2019 otro tribunal estableció que las consideraciones para esta condena “eran inverosímiles”.

En una nota sobre el tema publicada por Irina Hauser, periodista de Página/12, destacó que la decisión de la justicia de restringir la publicidad de las audiencias dictada por el tribunal es que a partir del próximo martes, comenzará otra ronda de declaraciones testimoniales.

Esto sucede en momentos en que trascendió que 27 empresarios “arrepentidos” citados en las semanas anteriores en la causa declararon que “durante la instrucción (en 2019) fueron coaccionados para declarar en línea con las expectativas del fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadío para evitar ser detenidos” ya que buscaban argumentos para imputar a la ex presidenta.

Desfilaron ex funcionarios y empresarios, que relataron presiones sufridas dentro y fuera de tribunales cuando comenzaba la causa “Cuadernos”, y señala Hauser, “los principales arrepentidos –como el chofer Oscar Centeno y el financista Ernesto Clarens–, cuyos relatos sostienen la causa, optaron por no declarar, se negaron, o no dijeron ni una palabra de lo que ya habían relatado al aceptar ser colaboradores o delatores siete años atrás cuando acusaron a otros para salvarse”

Entre la lista de empresarios que ya pasaron y figuran en el largo informe de Hauser se pone como ejemplos el caso de Carlos Mundin, dueño de la empresa constructora BTU, quien declaró que lo pasearon esposado ante periodistas a modo de “humillación” y aseguró que “jamás” entregó dinero “bajo ningún concepto” y que “le ofrecieron arrepentirse pero no iba a mentir”,

Otros como Mario Rovella dueño de la constructora Rovella-Carranza, una de las más grandes del país dijo que se vio obligado a reconocer pagos en una situación de coacción sicológica. “Nunca, bajo ningún concepto entregué dinero. Pero si no lo aceptaba, me detenían”, agregó y relató que el día previo a su declaración fue a una escribanía y dejó asentado que iba a mentir para mantener la libertad.

Lo mismo hizo Oscar Sansiseña, dueño de Cleanosol Argentina, que también adelantó en una escribanía que mentiría en la declaración y aseguró que nunca pagó nada. También los dueños del grupo Indalo (C5N , Radio 10,Ámbito Financiero y otros) Cristóbal López y Fabían De Souza estuvieron casi dos años presos por las Cuusa Cuadernos, a lo que agregaron otras por no arrepentirse y declararon que esta causa “era totalmente falsa”. Las declaraciones son muy importantes y están dando vuelta todo el armado de esta causa y evidencia la existencia de un llamado Partido Judicial.

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