El secretario de Pueblos y Comunidades Indígenas, Enrique Rascón dio a conocer que tras el aniversario 4 de la muerte de jesuitas en Cerocahui y la celebración de una ceremonia en memoria de los mismos, se continua con mesas de trabajo y atención pues a su parecer aun falta mucho que hacer.
“Recordamos una situación que se nos quedo tatuada en nuestra memoria en nuestro corazón que hay que decirlo son cicatrices imborrables y que estas cicatrices no llevan a que sea un recuerdo un anhelo una fuerza y fue un recuerdo que miramos hacia atrás y nos dimos cuenta que si hay muchas cosas que podemos hacer de la mano de los tres niveles de gobierno”, comentó.
En este sentido destacó que se tiene una mesa permanente para la zona con una estrecha comunicación con la diocesis de la tarahumara con el fin de dar atención.
Cabe destacar que el domingo se llevó a cabo una celebración eucarística en la comunidad antes mencionada en donde dos sacerdotes jesuitas fueron asesinados Javier Campos Morales de 78 años y Joaquín Césaer Mora Salazar de 80 años, asó como el guía de turistas Pedro Eliodoro Palma, el principal responsable del hecho fue José Noriel Portillo “El Chueco”.










