De nueva cuenta, México remo como nunca en una Copa del Mundo para otra vez quedarse en la orilla de los octavos de final. Una maldición que sigue vigente desde 1994 y que no se ve para cuándo termine.
Inglaterra venció al conjunto tricolor por marcador de 3-2 en el Estadio Ciudad de México, resultado que marca el fin del camino para los dirigidos por Javier Aguirre en el Mundial 2026.
El resultado significa la octava eliminación del conjunto mexicano en los últimos nueve Mundiales. Un dato que
Los primeros minutos fueron de dominio inglés, con una mayor posesión de la pelota. Sin embargo la primera llegada de gol la tuvo México.
Al minuto 14, Raúl Jiménez puso a prueba a Jordan Pickford con un cabezazo que apenas alcanzó a sacar de la línea de gol cuando ya todo el estadio cantaba el primer tanto.
El Tricolor intentaba sacudirse el dominio rival, pero llegaron los goles ingleses en errores consecutivos.
Los Tres Leones reflejaron su dominio en el partido al minuto 35. Bukayo Saka desbordó por derecha y centro para la llegada de Jude Bellingham, quien solo empujó la pelota para el 1-0.
México sintió el golpe e Inglaterra se aprovechó del aturdimiento de inmediato. Un error en la salida mexicana permitió un rápido contragolpe inglés, que permitió a Harry Kane centrar para la llegada de un trompicado Jude Bellingham y hacer el 2-0. Parecía un golpe mortal para la escuadra mexicana.
Sin embargo, cuando la noche comenzaba a cubrir las ilusiones de México, apareció Julián Quiñones al 42′ para descontar en el marcador tras aprovechar un mal rechace inglés y devolverle el alma a México. El monstruo de 80 mil cabezas llamado Estadio Azteca despertó en un grito ensordecedor.
Los últimos minutos fueron de dominio mexicano que buscaba el empate antes del descanso. Pickford volvió a ser exigido en un disparo de César Montes que desvió de forma milagrosa.
El ‘”Si se puede, sí se puede!” y el “¡Y si sí, y si sí!” comenzó a invadir las gradas del Estadio Ciudad de México como una mantra para impulsar al equipo verde.
Las cosas se pusieron feas para Inglaterra al 54’: Jarell Quansah planchó a Jesús Gallardo y tras revisión del VAR vio la tarjeta roja y el camino parecía abrirse para México.
Pero Harry Kane diría otra cosa: Tres minutos después de la expulsión, Tala Rangel lo derribó en el área para decretarse penal. El atacante inglés fue el encargado de cobrarlo y hacer el 3-0 que ya encaminaba la eliminatoria.
Pese a este nuevo golpe no se rindió. Un penal anotado por Raúl Jiménez le dio nuevos bríos y el drama de los últimos minutos ante un Coloso de Santa Úrsula volcado con su equipo.
México quiso encontrar el gol ya con más deseo que con idea y así se acabó el partido pese a pelearle de igual a igual a una Inglaterra aspirante a alzar la Copa del Mundo el 19 de julio en Nueva York/Nueva Jersey.
El Azteca se quedó en silencio. El ‘ya mérito’ vivirá por cuatro años más. México volvió a quedarse en la orilla de siempre: con el alma en la mano, pero las manos vacías.”
Con información de López-Dóriga Digital










