Surfistas en una Gaza devastada hallan raros momentos de alegría entre las olas

Deir Al-Balah. En medio de la crisis humanitaria que atraviesa la franja de Gaza y pese al frágil alto al fuego que se mantiene en la región, un pequeño grupo de surfistas palestinos encontró en el mar una forma de escapar, aunque sea por unos momentos, de la devastación provocada por los ataques israelíes al pueblo palestino.

En la ciudad de Gaza, apenas tres o cuatro hombres continúan practicando surf debido a la escasez de tablas y a la falta de materiales para repararlas, explicó el surfista palestino Tahseen Abu Assi. Contó que durante los dos años de la ofensiva israelí llevó su tabla consigo en cada desplazamiento forzado, ya que sabe que sería imposible conseguir otra.

“Si le pasa algo, no podré reemplazarla”, dijo Abu Assi, quien recordó que desde 2007 no ingresan tablas de surf al territorio palestino, debido a las restricciones impuestas por Israel sobre diversos artículos, incluido equipo deportivo.

El martes, Abu Assi y otros dos surfistas ingresaron al mar frente al puerto de Gaza. Entre ellos estaba Khalil Abu Jiab, quien desafió las fuertes olas levantando los brazos en señal de alegría.

Desde el inicio de la crisis humanitaria, el ejército israelí endureció severamente las restricciones sobre las actividades marítimas en Gaza. La Organización de las Naciones Unidas reportó ataques contra pescadores tanto en tierra como en el mar, incluso contra quienes utilizaban pequeñas embarcaciones de remo.

El año pasado, Israel declaró las aguas de Gaza como una “zona prohibida”, restringiendo la pesca, el acceso al mar y las actividades recreativas, lo que volvió especialmente peligroso practicar surf.

Actualmente, nadar o pescar en las aguas del norte y sur de Gaza está prohibido y representa un alto riesgo. Incluso en la zona central, donde se encuentra la ciudad de Gaza, entrar al mar puede resultar peligroso debido a los patrullajes israelíes.

“Claro que hay miedo, pero no podemos abandonar este deporte”, afirmó Abu Assi. “Durante los ataques, en medio de los bombardeos y con los aviones sobre nosotros, seguíamos entrando al mar para practicar”.

El surfista explicó que las olas en Gaza rara vez alcanzan la altura adecuada para surfear, por lo que cuando las condiciones lo permiten, dejan todo para lanzarse al agua.

Aunque la agresiones disminuyeron tras la entrada en vigor del cese al fuego el pasado 10 de octubre, los ataques israelíes continúan y tanto Israel como Hamas se acusan mutuamente de violar la tregua.

Tras los ataques del 7 de octubre de 2023, que dejó alrededor de mil 200 muertos y 251 personas secuestradas, la ofensiva israelí en Gaza ha dejado más de 72 mil palestinos muertos y más de 172 mil heridos, según cifras del Ministerio de Salud gazatí.

Mientras gran parte de la población palestina sigue enfrentando escasez de alimentos, agua potable, atención médica y refugio, los pocos surfistas que permanecen en Gaza encuentran en el mar un breve respiro frente a la tragedia cotidiana.

“Cuando el mar se pone bueno, dejas el trabajo y dejas todo”, expresó Abu Assi. “El trabajo puede esperar. Nosotros vamos a surfear”.

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