La policía de Portugal intervino este fin de semana en Lisboa y Oporto para desalojar los campamentos de tiendas de campaña, levantados tras unas manifestaciones de miles de personas que exigían al gobierno minoritario de centro-derecha la retirada del proyecto de ley de alquileres, que, según denuncian, facilitaría los desahucios y eliminaría los topes a los nuevos alquileres.
A lo largo de la madrugada de este domingo, la policía realizó tres advertencias a los manifestantes para que retiraran las tiendas de campaña, e indicó que podían permanecer en el espacio libre sin hacer protestas, informó el diario portugués “Expresso”
Los activistas se negaron a retirarse y han formado cadenas humanas, con varias personas que llevaban cascos y gafas protectoras para protegerse de una posible intervención policial.
Alrededor de las 04.00 horas, la policía realizó su última advertencia y procedió a organizar la intervención con perros. Durante el desmantelamiento, se lanzaron petardos y la policía respondió retirando rápidamente las tiendas de campaña instaladas, y asestaron golpes con porras a algunos de los manifestantes.
Se produjeron varias detenciones, y tras casi diez minutos, las plazas donde estaban instaladas las protestas de Lisboa y Oporto estaban prácticamente vacías. En Lisboa, los manifestantes fueron empujados hacia plazas continuas. En Oporto, los manifestantes se congregaron posteriormente en una avenida colindante.
Con información de La Jornada










