Nuestra Constitución debe ser el instrumento para pacificar a México: Kenia López Rabadán

Nuestra Constitución debe ser el instrumento para pacificar a México, sostuvo la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, y señaló que para lograrlo se requiere de un acuerdo incluyente, sin filias ni fobias, que represente también al que piensa distinto y que sea el reflejo de todas las visiones y no solo de un pensamiento dominante.

“Nuestra Constitución debe ser un acuerdo interinstitucional que nos permita construir un país libre de violencia para todas y todos los mexicanos con el objetivo claro de alcanzar la paz”, afirmó durante su discurso en el marco del 109 Aniversario de la Promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, en la ciudad de Querétaro.

La Constitución, aseguró, solo podrá ser el instrumento para pacificar al país si todos la cumplimos, la reconocemos y la respetamos.

Recordó que la Constitución nació de la necesidad de pacificar a una nación convulsa por la Revolución mexicana, como la promesa para encauzar la exigencia de justicia social, consolidar los valores federalistas y el respeto a los derechos humanos.

“Hace 109 años la Carta Magna materializó un nuevo pacto social. Y hoy debe ser el instrumento para pacificar a México”, insistió.

Como presidenta de la Cámara de Diputados, dijo, “reconozco esta prioridad ciudadana que nos obliga a trabajar juntos, conscientes de que cada persona debe ser respetada en su dignidad y protegida en su integridad”.

Este acuerdo, expuso, debe ser un campo neutral de acción común para todos los poderes del Estado mexicano y todas las fuerzas políticas representadas en el país; “un campo de acción que comprometa, pero que no confunda la lealtad con el unísono que aturde”.

Debe ser una acción que obligue a poner permanentemente la mirada en quienes más sufren y en quienes más han esperado, alentó, e indicó que la vida diaria de millones de personas y sus familias ha estado lejos de la legalidad que ofrece nuestra Carta Magna.

“Desde la angustia que siente una mujer por caminar de noche en una calle mal iluminada, hasta el miedo de perder a un hijo, un hermano o un padre. Estas historias, estoy absolutamente segura, nos duelen y nos indignan a todas y todos.”, lamentó.

En ese sentido, expresó, tenemos el reto de lograr congruencia entre lo que dice nuestra Constitución y la realidad que viven las familias mexicanas, por lo que es necesario que ésta realmente le sirva a la gente y cumpla, en los hechos, lo que pregona en la palabra: la protección de la salud, el derecho a la educación, una vivienda digna y adecuada, y el derecho a un trabajo digno y socialmente útil, con la posibilidad de construir un patrimonio.

Necesitamos que la Constitución permita vivir en libertad, con bienestar y en paz, porque estos son retos sociales, institucionales y políticos, y, por lo tanto, retos constitucionales, apuntó.

En ese sentido, se refirió a la posibilidad de una reforma electoral, la cual, dijo, debe enfatizar que la democracia es necesaria para garantizar, en el ámbito nacional e internacional, la certeza, el desarrollo y la prosperidad.

“A 26 años de la transición democrática, México ha demostrado que, con elecciones justas y ciudadanas, el poder puede cambiar de manos de manera pacífica, que la representación plural enriquece la vida nacional y que las instituciones son fundamentales para mantener equilibrios de gobernabilidad”, advirtió.

Por ello, opinó, respetar la Constitución, en su esencia, implica necesariamente cuidar el equilibrio de poderes, la pluralidad y la representación.

“Anhelar confianza en la Constitución nace de la profunda convicción de que es la ley -y sólo la ley- quien puede encauzar la convivencia y castigar la violencia”, manifestó.

Señaló que a quienes ejercen encargos públicos la ley los faculta, pero la ética los obliga, y resaltó que “tenemos una gran responsabilidad: honrar la vida pública desde la decencia”.

“Si nuestro ejercicio público demuestra que tenemos compromiso con la patria, que trabajamos hacia el bien común y que buscamos evitar el dolor evitable, la gente podrá confiar en lo público, en las leyes y, sobre todo, en nuestra Constitución”, agregó.

La discusión de la reforma electoral pondrá estos valores a prueba, aseveró.

Nuestra Constitución, argumentó, resguarda los principios de identidad del Estado mexicano y, al mismo tiempo, ha sabido evolucionar para dar cauce a las exigencias de un país dinámico y reconocer sus nuevas realidades.

“Hay que decirlo claramente: que hoy, por primera vez en nuestra historia, tres mujeres hagamos uso de la voz en este acto republicano, también es producto de esa evolución constitucional”, destacó.

Finalmente, López Rabadán aseveró que el aniversario de nuestra Carta Magna nos impone un doble reto: defender la Constitución al mismo tiempo que la revitalizamos y cuidar su esencia mientras le asignamos la ineludible función de pacificar a México.

“Que este 109 aniversario de la Constitución mexicana sea la oportunidad para que 134 millones de mexicanas y mexicanos reconozcan en ella la promesa cumplida de la realidad que merecen, para lograr un mejor porvenir”, concluyó.

En otras noticias:

error: Content is protected !!