Luego de varios días con temperaturas elevadas, la ciudad registró este jueves por la tarde un cambio en las condiciones climáticas que dio un respiro a sus habitantes. El cielo cubierto y vientos moderados, cercanos a los 20 kilómetros por hora, ayudaron a mitigar la sensación térmica, luego de que el termómetro alcanzara los 29 grados centígrados.
Para las próximas horas, se prevé que la temperatura máxima ronde los 30°C, mientras que durante la noche y la madrugada podría descender hasta los 19°C. Aunque la nubosidad se mantendrá, no se contemplan lluvias para este día, ya que la probabilidad de precipitaciones es nula. Sin embargo, se anticipa que las ráfagas de viento podrían intensificarse y llegar a velocidades de hasta 35 kilómetros por hora.
Ante este panorama, la Coordinación Estatal de Protección Civil recomendó a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales y seguir las indicaciones correspondientes.
Asimismo, se hizo un llamado a tomar precauciones frente a las variaciones bruscas de temperatura que continúan presentándose en la región, con el fin de evitar problemas de salud, especialmente enfermedades respiratorias o afectaciones relacionadas con el calor intermitente.













