Tegucigalpa. Un tribunal hondureño desestimó los cargos contra el expresidente, Juan Orlando Hernández, por fraude y blanqueo de capitales, informaron este martes autoridades judiciales, nueve meses después de que fuera puesto en libertad en Estados Unidos.
Hernández, de 57 años y que gobernó entre 2014 y 2022, era acusado por la fiscalía de participar en el desvío de dos millones de dólares de fondos públicos para financiar su campaña presidencial en 2013. Hernández regresó a la nación centroamericana a finales de julio, tras haber sido extraditado a Estados Unidos en 2022 acusado de tráfico de drogas. Dos años más tarde, fue declarado culpable y condenado a 45 años de prisión, pero indultado por el presidente estadunidense, Donald Trump, a finales del año pasado.
Sin embargo, un juez desestimó el señalamiento al asegurar que el ex presidente “no autorizó” y tampoco “administró” esos recursos, que fueron desembolsados por el gobierno cuando él presidía el Congreso, dijo a periodistas Carlos Silva, vocero del Poder Judicial.
“Hoy se cierra este capítulo de persecución política”, declaró Hernández, quien siempre ha sostenido su inocencia, en un discurso público tras el fallo.
La decisión de la corte fue rechazada por críticos del ex gobernante. “Es una afrenta a todos los hondureños víctimas de la corrupción”, manifestó a la AFP la activista anticorrupción Gabriela Blen.
El indulto de Trump a Hernández se anunció dos días antes de las elecciones presidenciales de noviembre en Honduras, en una medida ampliamente considerada como un intento de influir en los comicios del país. Trump también afirmó en aquel momento que recortaría el financiamiento a Honduras si el candidato del Partido Nacional de derecha de Hernández —el actual presidente, Nasry Asfura— no ganaba las elecciones.
Tras salir de la cárcel estadunidense, Hernández siguió enfrentándose a cargos de fraude y blanqueo de capitales en Honduras, en el marco de una amplia investigación por corrupción conocida como “Pandora II”.










