Ciudad de México. Durante años, los petrodólares construyeron un coliseo dorado: estadios vanguardistas, circuitos de Fórmula 1 bajo los focos nocturnos y la promesa de monopolizar el deporte mundial. Sin embargo, la escalada del conflicto en Arabia Saudita ha resquebrajado la fachada de un futuro rutilante al aplazarse por casi un año la Copa Asiática 2027, el último y más relevante eslabón de una catarata de torneos suspendidos, reubicados o cancelados en la región a causa del conflicto.
La Confederación Asiática de Futbol (AFC) anunció este martes que el certamen continental se trasladará del 7 de enero de 2027 al 23 de diciembre de ese mismo año. Tras semanas de incertidumbre, la decisión terminó por imponerse ante la evidencia de que el país —designado además como sede del Mundial de 2034— no reúne en este momento las garantías de seguridad necesarias para albergar una cita de tal magnitud.
La AFC justificó la medida por las “circunstancias derivadas de los acontecimientos en la región, incluidas complejidades logísticas sustanciales e interrupciones de los viajes”.
“Se han creado circunstancias excepcionales para la organización, lo que hace necesario el aplazamiento en interés de todos los equipos, oficiales y espectadores”, señaló el organismo en un comunicado.
El nuevo calendario propuesto (del 23 de diciembre de 2027 al 21 de enero de 2028, a las puertas del inicio del Ramadán) queda ahora a la espera del visto bueno de la FIFA, trámite indispensable para coordinar la liberación de futbolistas con los clubes de todo el mundo. El formato de la competición se mantiene intacto: 24 selecciones distribuidas en ocho sedes entre Riad, Yeda y Kobar, con potencias del continente como Japón, Corea del Sur, Australia, Irán y la propia Arabia Saudí.
La resolución termina con meses de especulaciones que la organización local trató de contener hasta el último momento. Apenas un mes atrás, durante una reunión de la confederación en Tokio, el portavoz del comité organizador, Muhammed Q. Alghamdi, insistió en que la “vida cotidiana” transcurría con normalidad en suelo saudí. Sin embargo, el presidente de la AFC, el jeque Salman bin Ibrahim Al Khalifa, ya había sugerido la posibilidad de suspender el torneo durante 12 meses si la escalada bélica persistía.
La crisis geopolítica ha trastocado el empeño de las petromonarquías del Golfo por asentarse como capitales del deporte de élite. La Fórmula 1 canceló el Gran Premio de Arabia Saudí de esta temporada y trasladó la carrera de Baréin a Malasia debido a la guerra con Irán. Aunque las citas de Qatar y Abu Dabi resisten en el programa y Riad figura de momento en la agenda de 2027, la continuidad de los circuitos de la zona pende de un hilo.
Las Finales de la WTA, el torneo que reúne a las mejores raquetas del circuito femenino para cerrar la temporada, han tenido que hacer las maletas y abandonar Arabia Saudí para disputarse en Indian Wells (California).










