Ante las acusaciones formales por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, al cual le imputa el tener vínculos con el crimen organizado, el diputado local del PRI y coordinador Nacional de Afiliación y Registro Partidario, José Luis Villalobos, aseveró que esto demuestra una vez más que Morena no es un partido, es un cártel, además de asegurar que el vecino país no presentaría una acusación de esta naturaleza si no tuviera pruebas.
“Morena no es un partido, es un cártel, y lo dijo el PRI muchas veces. Nos atacaron por decirlo, nos cuestionaron por señalar que hay un narco-régimen, que teníamos un narcopresidente (Andrés Manuel López Obrador) que sigue controlando el crimen organizado. Lo dijo el gobierno de Estados Unidos en este encuentro que tuvo con 12 países de Latinoamérica. Dijo el presidente de Estados Unidos, me cae muy bien la presidenta, pero ella no gobierna. Gobierna el crimen organizado en todo el país y hoy tiene la presidenta Claudia Sheinbaum una decisión muy importante que tomar”, explicó Villalobos García.
El legislador priista añadió que la Presidenta “tendrá que demostrar de qué lado está. ¿Está del lado de los mexicanos y de las mexicanas o está del lado del crimen organizado? Porque justificar lo que es injustificable, lo que está a la vista de todas y todos los sinaloenses, y que vemos desde todos los rincones del país, no es justo para las y los ciudadanos. Vemos cómo ese estado se está cayendo a pedazos. Vemos cómo, y lo señaló el PRI en el 2021, se robaron la elección. Tomaron por asalto las casillas, se robaron boletas, embarazaron urnas, amedrentaron a los funcionarios en las casillas, de todo el estado y de ciudades muy importantes, le dieron vuelta a las elecciones en un día, involucrados en todos lados, hubo muchísimos incidentes”.
Asimismo, José Luis Villalobos argumentó que “lo que asevera Estados Unidos en la acusación que se presentó formal ya en la Corte de Nueva York es muy grave. Y yo no creo verdaderamente que el gobierno de Estados Unidos se atreva a presentar una acusación de esta naturaleza sin tener las pruebas. Entonces, es un momento grave, es un escándalo internacional, es una vergüenza que nuevamente México esté señalado por estos hechos lamentables. No hay un precedente ni un antecedente en la historia del país en donde un gobernador en funciones sea acusado públicamente por Estados Unidos”.










