Además de la selección mexicana, el estadio Azteca, recién nombrado Banorte, guarda una conexión especial con otros dos representativos: Argentina y Brasil, los cuales se coronaron en ese inmueble. Ahora leyendas del Tricolor y la Verdeamarela que fueron ídolos en los últimos 20 años disputarán un juego con el que despiertan una rivalidad deportiva y ese vínculo histórico con un coloso de Santa Úrsula remodelado al tiempo que pretenden avivar la euforia futbolística rumbo al Mundial 2026.
“Me hace feliz volver a jugar en el estadio Azteca, que tiene un aura especial. Aquí Pelé fue campeón del Mundo y luego Maradona, eso no lo tiene ningún estadio”, dijo Andrés Guardado, quien con 39 años es uno de los jugadores más jóvenes que saltará este domingo a la cancha ante miles de aficionados para el duelo de exhibición.
Más allá de las coronaciones de Pelé (1970) y Maradona (1986), el recinto de Tlalpan también fue escenario en el que integrantes del juego de Leyendas vivieron episodios clave de una rivalidad deportiva que ha existido entre México y Brasil.
“Este partido tiene muchos ingredientes que lo hacen especial, como encontrar a amigos, jugar contra una gran selección y poder estar en un estadio como el Azteca. Yo he tenido el placer de jugar aquí en 2003 en una final de la Copa Oro entre Brasil y México. Aunque perdimos, fue una experiencia increíble por toda la gente y el ambiente. Esta es una oportunidad para disfrutar del fútbol con la gente, solo por el placer del deporte”, destacó Kaká, de 43 años.
Respaldo a Santi
En un vistazo hacia las nuevas generaciones, Kaká, quien es un referente histórico del Milán, también respaldó al mexicano Santiago Giménez, quien pretende consolidar con el equipo italiano tras superar una lesión.
“Sé que ha tenido dificultad en la presente temporada, pero ojalá pueda disfrutar de buenos momentos en el Milán”, dijo. Con una nueva cancha híbrida, mejor conexión wifi y una remodelación estética, el estadio Azteca recibirá a ex tricolores que saldrán del retiro de manera momentánea como Rafa Márquez, Jared Borgetti, Gerardo Torrado, Francisco Palencia y Oribe Peralta, así como a los ídolos brasileños Ronaldinho, Marcelo, Adriano y Julio César. Más que un encuentro futbolístico, el partido pareciera una reunión de amigos que coincidieron en su momento en la cancha.
“El que corría menos (era Rafa Márquez), se cansaba. Yo corría por él”, dijo en tono jocoso Edílson al recordar su estancia en junto al Káiser en el Barcelona.
“Pero es inteligente, no necesitaba salir corriendo por todas partes, era muy inteligente, fue un maestro en la cancha. Rencontrar a Rafa es volver con los grandes amigos”, agregó ya con un semblante más serio.
El encuentro pondrá a prueba la condición física de los ex futbolistas al tener que enfrentarse en dos tiempos de 40 minutos; en caso de empate deberán medirse en una tanda de penales.
El juego también será otra prueba para los operativos de movilidad y seguridad que implementarán las autoridades capitalinas en el Mundial 2026, por lo que habrá cortes viales en la zona aledaña del estadio Azteca, el cual cada vez más busca perfeccionar su estado para recibir una tercera Copa del Mundo.







