Aston Martin confirmó que limitará las vueltas consecutivas en carrera debido a vibraciones severas en el AMR26 que ponen en riesgo la salud física de sus pilotos, con Fernando Alonso declarando que no puede completar más de 25 vueltas seguidas sin arriesgar daño en los nervios y Lance Stroll admitiendo que su límite está en apenas 15 vueltas, una situación que expone la magnitud de la crisis técnica que enfrenta el equipo de Silverstone tras dos semanas desastrosas de entrenamientos de pretemporada en Bahrain.
Adrian Newey dio las declaraciones previo al Gran Premio de Australia y evidencian que el problema de Aston Martin no es solo de rendimiento sino de seguridad física, con las vibraciones anormales provenientes del motor de combustión de Honda causando daños serios al sistema de batería que es crucial en las nuevas regulaciones 2026 donde el MGU-K es responsable de la mitad de la potencia total del carro.
El caso de Stroll es particularmente preocupante porque el canadiense tiene historial de lesiones graves en las muñecas que ahora están siendo sometidas a estrés adicional por las vibraciones del volante, lo que explica por qué su tolerancia es significativamente menor que la de Alonso a pesar de tener 17 años menos que el asturiano.
Honda admitió a medios japoneses que las vibraciones detectadas durante los tests causaron daños al sistema de batería y que la compañía detuvo el carro de Alonso en el penúltimo día de entrenamientos en Bahrain después de 23 vueltas porque consideraron que era peligroso continuar, y el problema se complica porque Honda sospecha que múltiples componentes entre la unidad de potencia y el chasis están interactuando para generar las vibraciones, lo que hace que una solución rápida sea extremadamente difícil.
La situación llevó a Aston Martin a quedarse sin baterías de repuesto en el último día del segundo test de Bahrain donde solo completó seis vueltas de instalación con Stroll, y múltiples reportes de la parrilla indicaron que el equipo incluso consideró brevemente no participar en el Gran Premio de Australia o retirarse tras apenas algunas vueltas en carrera.
Newey y el exjefe de motores de Mercedes Andy Cowell viajaron a Japón para trabajar directamente con Honda en Sakura donde se están realizando pruebas de vibración, y aunque Honda apunta a reducir las vibraciones antes de la carrera en Melbourne, el jefe del departamento de HRC Ikuo Takeishi admitió que su objetivo es tener el carro en estado competitivo recién para el Gran Premio de Japón a finales de marzo, la tercera carrera del calendario.
La crisis aumenta la presión sobre el proyecto de Aston Martin que generó grandes expectativas con la llegada de Newey, la construcción de un túnel de viento de última generación y la alianza con Honda, pero la realidad es que el bicampeón mundial de 44 años está arriesgando daño en sus nervios cada vez que completa más de 25 vueltas consecutivas en un carro que ni siquiera es competitivo.







