En el universo de las apps, pocas cosas generan tanto ruido como un rediseño visual. Esta vez, el turno es de WhatsApp, que ha comenzado a introducir “Liquid Glass”, una estética que marca un giro importante en su experiencia de usuario.
Pero hay un matiz importante que muchos pasan por alto. No se trata de un “modo” que puedas activar con un botón, al menos no para todos los usuarios.
Un cambio visual que va más allá del diseño
Más que una función, Liquid Glass es un nuevo lenguaje visual inspirado en el ecosistema de iOS. La idea gira en torno a transparencias, capas y efectos dinámicos que hacen que la interfaz parezca flotar sobre el contenido, generando una sensación de profundidad mucho más actual.
En la práctica, esto se traduce en botones translúcidos, animaciones más fluidas y una barra de navegación que ya no se percibe rígida, sino ligera. Con este cambio, WhatsApp busca dejar atrás una apariencia más plana y alinearse con la estética de los sistemas operativos recientes, especialmente en iPhone.
La gran confusión: no existe un botón universal para activarlo
Aquí es donde surge la frustración de muchos usuarios. A diferencia del modo oscuro, Liquid Glass no aparece como una opción que puedas encender manualmente en la mayoría de los casos.
La razón es sencilla. Su despliegue es progresivo. WhatsApp lo está liberando poco a poco para evaluar el rendimiento, la estabilidad y la reacción de quienes lo reciben primero. Por eso, dos personas con el mismo modelo de teléfono pueden tener experiencias distintas.
Paso a paso: lo que sí puedes hacer para obtenerlo
Aunque no depende completamente de ti, hay ciertas condiciones que aumentan las probabilidades de recibir este rediseño.
Primero, contar con un iPhone compatible. Por ahora, la actualización está enfocada en dispositivos Apple que funcionan con versiones recientes del sistema.
Segundo, tener el sistema operativo actualizado. Liquid Glass está alineado con versiones recientes de iOS, por lo que mantener el software al día es clave.
Tercero, usar la versión más reciente de WhatsApp desde la App Store. Es en estas actualizaciones donde se integran los cambios visuales.
Y, por último, algo que no se puede acelerar. Esperar a que el despliegue llegue a tu cuenta. Incluso cumpliendo con todo lo anterior, la activación sigue dependiendo de la propia plataforma.
Cómo saber si ya tienes Liquid Glass
No hace falta buscar opciones ocultas. Hay señales bastante claras que lo delatan.
La barra inferior se percibe flotante, los elementos tienen un efecto de transparencia tipo vidrio y las animaciones se sienten más suaves.
Si tu aplicación sigue viéndose completamente opaca y sin cambios, simplemente aún no has recibido la actualización.
¿Se puede forzar la activación?
En versiones anteriores o en pruebas beta, algunos usuarios lograban activar estilos desde ajustes internos. Sin embargo, en la versión actual esto no es algo generalizado ni confiable.
Dicho de forma directa, no existe un truco seguro para adelantar su llegada. Cualquier método que prometa hacerlo suele ser inestable o temporal.
¿Y en Android?
Por ahora, la experiencia Liquid Glass está centrada en el entorno de Apple. Aunque no se descarta que llegue a Android, todavía no hay una implementación amplia ni confirmada.
Tiene lógica. Este diseño está profundamente ligado al lenguaje visual de iOS, lo que facilita que su adopción comience en ese ecosistema antes de expandirse.
Más que estética: una apuesta estratégica
Más allá de lo visual, este cambio responde a una decisión más amplia. En un entorno donde plataformas como Telegram o iMessage también compiten desde la experiencia de usuario, el diseño se vuelve un factor clave.
Liquid Glass no introduce nuevas funciones, pero sí transforma la percepción de la app. La hace sentir más ligera, más actual y mejor integrada con las tendencias de diseño. Y en un mercado tan competitivo, esa sensación puede marcar la diferencia.
Con información de Mercado










