El Dinamita revivió su histórica rivalidad con el filipino, señalando que no daba tregua, lo obligaba a contragolpear con precisión y a levantarse siempre que caía
Por Raúl A. GonzálezSeguirEscucharPuntos claveResumeJuan Manuel Márquez revivió el derechazo del 8 de diciembre de 2012 que derribó al Pac-Man Pacquiao, negando cualquier tipo de suerte en su victoria. (REUTERS: SteveMarcus/Henry Romero)
La voz y trayectoria de Juan Manuel Márquez siguen siendo de las más respetadas dentro del boxeo mexicano. El “Dinamita” ha vuelto a revivir su histórica rivalidad con Manny Pacquiao, asegurando que el filipino fue un adversario mucho más complicado que Floyd Mayweather.
Con frases como “era subirte con el mismo diablo”, Márquez dejó claro que la intensidad, potencia y velocidad del “Pac-Man” lo convirtieron en su reto más grande.
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La rivalidad Márquez–Pacquiao sumó cuatro peleas entre 2004 y 2012, con dos victorias para Manny, un empate y un triunfo para el Dinamita. (AP)
Más allá de la comparación con Mayweather, Juan Manuel recordó momentos icónicos de su carrera: las cuatro peleas contra Pacquiao, el nocaut de 2012, las polémicas decisiones arbitrales y hasta el miedo que sintió al ver al filipino inconsciente en la lona.
El “mismísimo diablo” en el ring: la fortaleza de Pacquiao, según Juan Manuel Márquez
El mexicano explicó en el Posscass De Compass, con Cuauhtémoc Blanco, Isaac Terrazas y Germán Villa que la diferencia entre Pacquiao y Mayweather era abismal: “Mayweather te espera, te tira un golpe o dos y se echa para atrás. El otro no. Era más rápido, tenía más pegada y más velocidad”.
Esa agresividad lo obligaba a estar siempre alerta, a contragolpear con precisión y a levantarse cada vez que caía: “Nunca me noqueó. Yo me levantaba más encabronado”, recordó Márquez, subrayando su capacidad de resistencia.
La rivalidad se extendió a cuatro peleas entre 2004 y 2012, con un balance de dos victorias para Manny, un empate y un triunfo histórico para Juan Manuel.
Pacquiao fue el rival que más respeto le infundió, y cada enfrentamiento se convirtió en una batalla de supervivencia. La saga se transformó en un símbolo de orgullo para México, pues Márquez fue el único capaz de detener al llamado “devora mexicanos”.
El nocaut que inmortalizó al Dinamita en 2012
El clímax llegó el 8 de diciembre de 2012, cuando Juan Manuel conectó un derechazo que derrumbó a Pacquiao en el sexto asalto. Ese golpe fue considerado uno de los más espectaculares de la historia del boxeo.
Márquez defendió que no fue suerte: “Fue el pase lateral, fue la finta, yo sabía que la hacía y dije ‘lo voy a aprovechar’. Pinche golpe practicado, entrenado”.
Sin embargo, confesó que sintió miedo al verlo inconsciente: “Se trataba de ganarle, mas no de matarlo”, recordando que sólo se tranquilizó cuando el filipino reaccionó.El 8 de diciembre de 2012, Márquez noqueó a Pacquiao con un derechazo en el sexto asalto y cerró la saga con un desenlace histórico. (Foto: Instagram @jmmarquezoficial)
La reacción del público fue una mezcla de euforia y temor, con aficionados gritando “¡Lo mató!”, reflejando la tensión del momento.
Ese nocaut no sólo consolidó su legado, también lo convirtió en símbolo de orgullo nacional. Para Márquez, fue el desenlace perfecto de una saga que había comenzado en 2004 con un empate heroico.
La imagen de Pacquiao tendido en la lona y el rugido de la afición mexicana le dieron la vuelta al mundo y quedaron grabados como uno de los momentos más intensos de este deporte.
Entre la rivalidad con Pacquiao y las críticas al Canelo Álvarez
Más allá de Pacquiao, Márquez también ha sido crítico con la carrera de Saúl “Canelo” Álvarez, asegurando que ha tenido “ayuda” y que se le ha protegido como figura mediática. En diferentes espacios, ha acusado que se le protege como “minita de oro”y que pelea contra rivales “flancitos”.
Aunque reconoce su disciplina, insiste en que su trayectoria ha sido “cuidada” para evitar rivales de verdadero peligro. El Dinamita señaló que cuando enfrentó a peleadores de élite como Dmitry Bivol o Terence Crawford, el jalisciense fue superado.
A pesar de las ofertas millonarias —como los 150 millones de dólares que rechazó en 2022 para una quinta pelea contra el Pac-Man—, Juan Manuel mantiene firme su postura: “Ya di todo, no vuelvo”.
Su legado está marcado por la saga con Pacquiao, pero también por combates memorables contra Marco Antonio Barrera y Juan Díaz, que lo consolidaron como tricampeón mundial.
Juan Manuel señala que el Canelo Álvarez ha sufrido cuando se enfrenta a boxeadores de peso como Dmitry Bivol y Terence Crawford. (AP Foto/David Becker)
En este sentido, Márquez no sólo es recordado por sus victorias históricas, sino también por su carácter crítico y defensa del boxeo como deporte de respeto y dignidad. Su voz sigue siendo incómoda para algunos, pero necesaria para mantener viva la discusión sobre la autenticidad en el pugilismo.
Las palabras de Juan Manuel Márquez confirman que para él, Manny Pacquiao fue su adversario más duro, incluso por encima de figuras históricas como la de Mayweather. La intensidad del filipino, su velocidad y su pegada lo convirtieron en un reto que exigió lo mejor del Dinamita.
Así, la saga Márquez–Pacquiao no necesita un quinto capítulo: ya está escrita en letras doradas. Su historia es la de un guerrero que enfrentó al diablo en el ring y salió victorioso, dejando una huella imborrable en la memoria del boxeo mundial.










