El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, impulsan un plan para patrullar el estrecho de Ormuz tras el eventual fin de las hostilidades con Irán, excluyendo a Estados Unidos y a otros actores considerados “beligerantes”, informó este jueves, The Telegraph.
La iniciativa contempla la formación de una coalición mayoritariamente europea, similar a otros esquemas de cooperación impulsados por Londres y París, con el objetivo de garantizar la seguridad de la navegación en esta vía clave para el comercio energético.
El plan prevé el despliegue de dragaminas y otros buques para despejar la ruta marítima y restablecer la confianza de las navieras, una vez que cesen los combates. Según autoridades francesas, la misión tendría carácter defensivo y solo se pondría en marcha tras un alto el fuego.
El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, señaló que la operación excluiría a países involucrados directamente en el conflicto, entre ellos Estados Unidos, Israel e Irán, y que se buscaría coordinación con los Estados de la región.
El primer ministro y el presidente francés organizarán el viernes una videoconferencia con varias decenas de países para debatir la mejor manera de mantener el orden en la región tras un alto el fuego permanente.
La propuesta ocurre en medio de tensiones con el presidente estadunidense, Donald Trump, quien ha presionado a sus aliados para que respalden su estrategia en la zona, incluyendo medidas de bloqueo contra puertos iraníes.
Los gobiernos europeos han insistido en que no participan en el conflicto y han evitado sumarse a las acciones militares impulsadas por Washington, en un contexto de diferencias sobre la respuesta internacional ante la crisis en Medio Oriente.







