Alejandro Domínguez diputado federal fijó una postura firme ante el dictamen en materia laboral de las 40 horas que actualmente se discute, en la Cámara de Diputados al señalar inconsistencias jurídicas, falta de equilibrio y riesgos reales para el empleo en México.
Recordó que, aunque se realizaron foros de consulta, las propuestas del sector productivo no fueron incorporadas al dictamen final.
“Escuchar no es lo mismo que incorporar”
Cámaras empresariales están advirtieron que la reforma podría elevar los costos laborales entre 15 y 25 por ciento en diversos sectores. Esto implicaría contratación adicional para cubrir turnos, presión sobre las horas extras y mayores cargas para empresas que ya enfrentan inflación, inseguridad y altos impuestos.
Alex Domínguez subrayó que Particularmente, las pequeñas y medianas empresas fueron claras: no cuentan con la capacidad financiera para absorber un cambio de esta magnitud sin incentivos fiscales temporales.
Y esos incentivos no aparecen en la reforma.
Señaló que cuando una empresa no puede absorber los costos, estos no desaparecen; son los propios empleos los que se pierden.
Rechazó que este debate sea una confrontación entre trabajadores y empresarios. El verdadero objetivo debe ser mejorar la calidad de vida sin debilitar la economía ni poner en riesgo miles de fuentes de trabajo.
Por ello, cómo grupo parlamentario del PRI expresó que se exigió:
Incentivos fiscales para las PYMES
Programas de impulso a la productividad
Medidas diferenciadas por sector económico.
Finalmente, advirtió que no existe consenso entre el sector productivo y el sector laboral, y aprobar una reforma sin equilibrio puede tener consecuencias negativas para la industria, el comercio y los servicios en el país.







