Desde principios de 2020, el futbol mexicano vive en una especie de limbo competitivo. La suspensión del ascenso y descenso, además de restringir un principio básico del deporte, ha afectado el futuro y la estabilidad laboral de los futbolistas de la Liga de Expansión. La Federación Mexicana de Futbol (FMF) reglamentó este año el bloqueo hacia la élite nacional, a pesar de que diversos planteles han denunciado que los salarios y la asistencia a los estadios cayeron de forma desproporcionada tras la emergencia sanitaria por covid-19.
Mientras el presidente de la Liga Mx, Francisco Iturbide, descarta la reapertura de fronteras entre categorías bajo las condiciones actuales, la tensión en el circuito de plata se ha intensificado. Elementos del Club Atlético La Paz, Leones Negros, Mineros de Zacatecas, Atlético Morelia, Cancún FC, Venados FC y Universidad Michoacana dirigieron este lunes una carta pública al comisionado de la FMF, Mikel Arriola, en la que señalan contradicciones en la formación de talentos a partir del proyecto que encabeza el argentino Andrés Lillini, director de selecciones nacionales menores.
“Usted afirmó recientemente que considera la Liga de Expansión una ‘liga de desarrollo’. Por eso queremos hacerle una pregunta: ¿puede existir verdadera formación sin competencia?”, cuestionaron los firmantes.
“Lillini explicó que competir por ascender o evitar un descenso somete a (competir bajo) presión, obliga a jugar finales y ‘hace una piel más gruesa’. Por un lado, se presume el trabajo de quienes forman a nuestros jóvenes y, por otro, cuando uno de los máximos responsables de esa formación explica que el ascenso y descenso también forma futbolistas, ¿por qué no escucharlo?”.
A través de sus redes sociales, los atletas reclamaron un torneo abierto que castigue la mediocridad de los clubes y premie la excelencia. “Si realmente queremos que la Liga de Expansión sea una liga de desarrollo, déjennos desarrollarnos. Déjennos competir bajo presión, jugar partidos donde exista algo más que ganar y perder, aprender a ascender y soportar la presión de un descenso. Porque eso también es formación”, sentenciaron.
Las palabras saltaron al césped el domingo en el Estadio Jalisco, donde el plantel de Leones Negros lució camisetas con el lema “El futbol es de todos ¡Sí al ascenso!” junto a pancartas gigantes en la sesión fotográfica.
La protesta es el punto culminante de un malestar acumulado. Hace apenas un par de semanas, estos mismos clubes desconocieron los argumentos oficiales para la eliminación del formato tradicional y mostraron su descontento al no sentirse representados ni escuchados “en decisiones que afectan directamente a nuestro presente y futuro profesional”, así como al desarrollo del futbol mexicano.
“Le pedimos reciprocidad. Escuche a los entrenadores, clubes, las aficiones y, sobre todo, a los futbolistas. Porque formar también es permitir que, quien se lo gane en la cancha, pueda dar el siguiente paso. Sin competencia no hay desarrollo completo”, concluyeron.










