El ministro de Justicia de Chile, Fernando Rabat, dejó abierta la posibilidad de que el presidente ultraderechista José Antonio Kast, otorgue indultos a reos condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar e incluso por delitos sexuales contra menores al señalar que cada solicitud debe analizarse según sus antecedentes.
“Va a depender de las circunstancias del caso, sobre todo de las que van a rodear a la persona que lo solicite y al mérito de los antecedentes que se agreguen”, afirmó, durante una entrevista en CNN Chile, sin importar la gravedad del delito involucrado.
Rabat explicó que desde marzo, cuando inició la presidencia de Kast, hubo unos 40 pedidos de indulto, tanto de sentenciados por delitos cometidos durante el estallido social de 2019 (18-O), como por crímenes sucedidos en la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990); pero que no se otorgó ninguno aún.
“Hay uno que ya rechazamos y otro que tengo que dictar la resolución estos días, porque ya la he pensado, fundamentado, razonado y motivado”, declaró.
Sobre cómo aplicaría ese criterio respecto de un condenado por crímenes sexuales a menores, el ministro respondió que “van a depender mucho las circunstancias en que la persona esté en el momento. Es un delito muy grave, pero si las circunstancias del expediente le arrojan un determinado antecedente que a usted le permita pensar distinto, bueno, deberá ponderarlo debidamente”.
Hay unos 350 agentes del Estado, civiles y militares, que cumplen condena por crímenes cometidos durante los 17 años de Pinochet, y otros 42 por la represión de la revuelta de 2019.
La tarde de ayer, integrantes de las organizaciones de familiares de Detenidos Desaparecidos y de Ejecutados Políticos, convocaron a una manifestación y marcharon por la principal avenida de la capital, en repudio a las intenciones confesas del ministro Rabat.
El ex ministro de Justicia, Jaime Gajardo, quien ejerció el cargo durante la administración de Gabriel Boric, cuestionó firmemente las afirmaciones del ministro.
“No hay circunstancias que justifiquen indultar a quien cometió un delito de índole sexual en contra de un menor, o a quien torturó e hizo desaparecer o ejecutó compatriotas durante la dictadura militar.
“Esa ambigüedad (de Rabat) no es prudencia, es un golpe directo a las víctimas, sus familias y a la sociedad en su conjunto. Los indultos a este tipo de criminales siempre se deberían descartar”, afirmó.
Kast ha dicho que hará uso “caso a caso” de la prerrogativa, por razones humanitarias para reos de edad avanzada o sin conciencia, argumentando que nadie merece morir en la cárcel.
Respecto de policías condenados por delitos de derechos humanos durante el 18-O, Kast declaró que “Chile vivió un momento de violencia extrema que terminó con algunas personas indemnizadas por daños físicos y otras presas porque cumplieron con su deber, mandatado por el Estado”.









