La discusión sobre la deuda pública no debería centrarse en si contratar créditos es bueno o malo, sino en la capacidad del gobierno para demostrar que esos recursos se transforman en infraestructura útil para la población, afirmó el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado, Cuauhtémoc Estrada.
Así lo dijo luego de que la gobernadora Maru Campos defendiera la contratación de deuda pública, el legislador señaló que el verdadero problema no es solicitar financiamiento, sino la obligación de pagarlo junto con los intereses que genera, especialmente cuando la ciudadanía no puede identificar las obras que justifican ese endeudamiento.
Estrada dijo que la administración estatal concluirá con una deuda de largo plazo cercana a los 63 mil millones de pesos, una cifra superior a la que recibió al inicio de su gobierno, pese a que uno de sus principales compromisos fue sanear las finanzas públicas.
“El problema no es pedir deuda; el problema es que esa deuda la terminan pagando las y los chihuahuenses con intereses, y cuando revisamos los resultados no encontramos las obras que se prometieron”, expresó.
El diputado cuestionó particularmente el destino de los 3 mil millones de pesos de financiamiento autorizados por la mayoría del Congreso en diciembre pasado, recursos que, según el propio Ejecutivo, serían destinados a infraestructura en distintas regiones del estado.
A ese monto, agregó, debe sumarse el incremento del 33 por ciento al Impuesto Sobre Nómina, cuyo aumento fue justificado bajo el argumento de generar alrededor de 2 mil 700 millones de pesos adicionales para inversión en obra pública.
“Hoy tenemos deuda, tenemos una mayor recaudación por el Impuesto Sobre Nómina y, sin embargo, nuevamente se solicita autorización para contratar otros 150 millones de pesos destinados a la primera etapa de Poniente 5. La pregunta es inevitable: ¿dónde quedaron los recursos que ya fueron autorizados para infraestructura?”, planteó.
El coordinador parlamentario sostuvo que Morena ha expresado reiteradamente que el proyecto Poniente 5 puede realizarse sin recurrir a un nuevo endeudamiento, siempre que el Gobierno del Estado reasigne parte de los recursos obtenidos mediante el crédito previamente autorizado y la recaudación adicional del Impuesto Sobre Nómina.
“Si esos recursos realmente fueron aprobados para infraestructura, ahí está la fuente de financiamiento. No existe justificación para seguir endeudando al estado cuando todavía no se explica con claridad en qué se ejercieron los miles de millones de pesos que ya recibieron autorización para gastar”, concluyó.










