Hablar de salud mental implica reconocer que detrás de cada persona existe una historia, emociones que no siempre se expresan y problemas que, en ocasiones, se enfrentan en silencio. En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, José Posada, de 24 años, ciudadano profesionista, compartió con Entre Líneas su experiencia con la terapia psicológica y la importancia de buscar ayuda para afrontar las distintas etapas de la vida.
El joven que estudió la licenciatura en Derecho, relató que ha recurrido a terapia en aproximadamente tres ocasiones, una decisión que le ha permitido reflexionar sobre la necesidad de cuidar tanto el cuerpo como la mente. Consideró que la atención emocional debe formar parte de la vida cotidiana, pues existen situaciones personales que requieren acompañamiento profesional y que no siempre pueden resolverse únicamente con voluntad propia.
Desde su perspectiva, uno de los principales obstáculos para atender la salud mental es la dificultad para expresar los sentimientos, especialmente entre los hombres, quienes en ocasiones enfrentan presiones sociales para ocultar sus emociones. Esta conducta, señaló, puede alimentar el aislamiento y limitar la posibilidad de construir relaciones afectivas más cercanas, basadas en la confianza, el respeto y la capacidad de comunicar lo que se siente.
Respecto al estrés diario que padecen como hombres, Posada destacó la importancia de aprender a identificar las causas del malestar, recurrir a ejercicios de respiración y analizar qué situaciones pueden cambiarse y cuáles escapan del control personal. Aceptar los límites propios, explicó, también permite evitar cargas emocionales innecesarias y concentrar los esfuerzos en aquello que sí puede hacerse.
“Para todo hay una solución”, expresó al compartir su manera de afrontar las dificultades.
Su mensaje es una invitación a dejar de normalizar el sufrimiento en silencio, hablar de las emociones sin vergüenza y reconocer que pedir ayuda profesional puede abrir caminos para recuperar el bienestar. En una sociedad donde muchas personas atraviesan problemas que los demás desconocen, la escucha y la empatía pueden convertirse en un primer paso para que nadie sienta que debe enfrentar sus batallas en soledad.










