Las autoridades penitenciarias de la Unidad 51 de Magdalena fueron acusadas de torturar y abusar sexualmente de cinco internas el pasado 3 de junio de acuerdo con una denuncia presentada por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), una organización humanitaria que persigue delitos de tortura ante la fiscalía de Argentina.
“El 3 de junio (…) cuatro mujeres alojadas en la Unidad Penitenciaria 51 de Magdalena fueron víctimas de torturas y malos tratos: abuso sexual, golpizas, submarino húmedo, gas pimienta arrojado a corta distancia sobre la cara y otros hechos graves perpetrados por agentes incluyendo las autoridades del penal. Luego de horas de torturas, tres de las víctimas fueron trasladadas a otras unidades con todos sus bienes rotos y la que permaneció en el lugar (…) intentó suicidarse”, señala el comunicado.
El fiscal Álvaro Garganta aceptó a trámite la solicitud de la CPM, la cual fue rechazada en primera instancia por un juzgado de La Plata por considerarla “prematura” pese a la gravedad y contundencia de los hechos y pruebas presentadas.
De acuerdo con la investigación, los hechos se produjeron después de que dos internas fuesen retenidas por la directora de la prisión, Daiana Balmaceda, y otros cinco agentes masculinos tras una presunta pelea. Allí, las mujeres habrían sido ordenadas a “besar las botas” de Balmaceda y posteriormente torturadas y agredidas sexualmente.
“Atrocidades cometidas por varias personas, muchas de ellas autoridades, solo pueden entenderse desde la sistematicidad de prácticas institucionales que suelen ser naturalizadas y avaladas por un poder judicial que, como en este caso, obstaculiza la intervención de la CPM, que intenta como Mecanismo Local de Prevención de la Tortura que se investiguen y sancionen estás conductas delictivas”, denunció el secretario de la CPM, Roberto Cipriano, en declaraciones al diario Página 12.
Con información de La Jornada










