Con un mensaje cargado de emoción, el alcalde Marco Bonilla honró este miércoles la memoria de la regidora Blanca Patricia Ulate Bernal, durante la sesión de Cabildo en la que integrantes del Ayuntamiento y directores, reconocieron su trayectoria y aportación al servicio público.
Bonilla señaló que la partida de Ulate Bernal representa una pérdida para el Ayuntamiento de Chihuahua, pero también para una ciudad a la que dedicó buena parte de su vida profesional.
“Hoy nos reúne la tristeza de despedir no solamente a una compañera, a una servidora pública ejemplar, sino sobre todo a una mujer que dedicó buena parte de su vida a acompañar y primordialmente a servir a los demás”, expresó.
El alcalde destacó que Paty Ulate construyó una trayectoria vinculada directamente con la ciudadanía. Durante más de dos décadas ejerció el periodismo, actividad que le permitió recorrer las calles, conocer historias y acercarse a las problemáticas de la comunidad.
Posteriormente, durante 10 años laboró en el Instituto Mexicano del Seguro Social, donde continuó con esa vocación de atención y acompañamiento hacia las personas.
Ya como regidora, indicó Bonilla, llevó esa misma sensibilidad al Cabildo, impulsando acciones relacionadas con la protección de las mujeres, la inclusión de personas con discapacidad y la atención de niñas, niños y familias en condiciones de vulnerabilidad.
“Detrás de cada iniciativa que ella presentó siempre había seres humanos”, afirmó.
El presidente municipal recordó además que Ulate Bernal tuvo la responsabilidad de presidir sesiones del Ayuntamiento y asumir como encargada del despacho de la Presidencia Municipal, funciones que, aseguró, desempeñó a la altura de la confianza depositada en ella.
Destacó su capacidad para construir acuerdos, su firmeza y, al mismo tiempo, su nobleza y profundo sentido institucional.
Para Bonilla, el legado de la regidora no debe limitarse al recuerdo de las acciones que realizó, sino a la razón que la llevó a realizarlas: su convicción de que cada decisión tomada desde el servicio público podía cambiar la vida de una persona.
Ante sus compañeros de Cabildo, el alcalde expresó su solidaridad a la familia de Ulate Bernal y aseguró que el Gobierno Municipal y el Ayuntamiento conservarán su reconocimiento y gratitud.
“Paty nos deja a todos quienes estamos en este recinto y a quienes están afuera de este recinto una enorme responsabilidad: seguir escuchando, seguir acompañando, seguir defendiendo la dignidad de las personas y, sobre todo y por encima de todo, seguir sirviendo”, concluyó.
Con un “gracias hasta el cielo”, Bonilla despidió a la regidora y manifestó su deseo de que su vocación y memoria permanezcan entre quienes integran el servicio público y en la memoria de Chihuahua.











