Estrategia fiscal del México es sostenible, responde Hacienda a baja de calificación de Moody´s

En respuesta a la baja en la calificación de Moody’s, Hacienda reiteró que mantiene grado de inversión y aclaró que la política fiscal actual continuará. Foto
En respuesta a la baja en la calificación de Moody’s, Hacienda reiteró que mantiene grado de inversión y aclaró que la política fiscal actual continuará. Foto La Jornada

Ciudad de México. La Secretaría de Hacienda mantiene una estrategia de consolidación fiscal, orientada a preservar una trayectoria sostenible de la deuda pública en el mediano plazo, destaco la dependencia, luego de que Moody’s redujera la calificación soberana del país a Baa3 desde Baa2 –ya a un sólo nivel de grado especulativo–; y, una vez degradada la nota crediticia, pasara de negativa a estable su perspectiva.

El revés de Moody’s sobre el perfil crediticio del país se da a una semana de que Standard & Poor’s hiciera lo propio al cambiar de estable a negativa la perspectiva de la deuda soberana, lo que abre la posibilidad de que esta última también degrade la calificación de México en los próximos 18 meses. Estas medidas al final tienen un impacto en el costo al que se financia el país, sobre todo en mercados internacionales.

En respuesta a la acción de Moody’s, Hacienda se empecinó en que aún mantiene grado de inversión en las 8 calificadores que evalúan la deuda mexicana y reiteró que “la política fiscal continuará orientada a preservar la sostenibilidad de la deuda pública, fortalecer los ingresos, mantener una ejecución responsable del gasto y avanzar en una trayectoria ordenada de consolidación fiscal, en beneficio de la estabilidad económica y del bienestar de las familias mexicanas”.

Hacienda subrayó que, como parte de su estrategia, cerca de 80 por ciento de la deuda del gobierno federal se encuentra denominada en moneda nacional y a tasa fija, con un perfil de vencimientos ordenado, “lo que reduce la exposición a riesgos externos ante un entorno global complejo”. Además, en caso de un episodio de volatilidad internacional, expuso que el país cuenta con reservas internacionales, las cuales se ubican en 257 mil millones de dólares; y también se tiene la Línea de Crédito Flexible con el Fondo Monetario Internacional por 24 mil millones de dólares.

La actual administración heredó un déficit público de 5.8 por ciento como proporción del producto interno bruto (PIB) en 2024, último año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en que se expandió el gasto público a fin de concluir las obras emblemas de ese sexenio.

La consigna de reducir esa brecha entre ingresos y gastos se concretó en un 4.3 por ciento el año pasado, el ajuste fiscal más importante que ha tenido el país en tres décadas. “Este esfuerzo permitió avanzar en la normalización del déficit, sin comprometer la provisión de programas sociales ni la estabilidad macroeconómica. La magnitud del ajuste refleja una conducción fiscal responsable, orientada a estabilizar la trayectoria de deuda y preservar la confianza de los mercados”, aseguró Hacienda.

Y apuntó que esa tendencia de reducir el déficit fiscal continúa en el primer trimestre de 2026. Agregó que en ese periodo el manejo de la deuda pública generó ahorros por 47 mil millones de pesos en el costo financiero de la deuda y el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicó en 50.4 por ciento del PIB, nivel inferior al observado en economías pares y por debajo de la mediana de países que también son calificados por Moody’s en el bloque Baa.

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