El alcalde Marco Bonilla aseguró que la enajenación de la calle Bustamante se llevó a cabo con sustento en los dictámenes técnicos y administrativos que integraron el expediente, por lo que afirmó que no existía un argumento jurídico que justificara votar en contra de la propuesta.
Explicó que un dictamen técnico estableció como factible la desincorporación de la vialidad, con una alternativa peatonal, reubicación del sitio y señalización. A ello se sumó el dictamen de factibilidades emitido por la Sindicatura Municipal el 18 de septiembre, además de los avalúos correspondientes.
De acuerdo con Bonilla, el avalúo catastral determinó un valor de 12 millones 880 mil pesos, mientras que el avalúo comercial estableció un monto de 18 millones 335 mil pesos, por lo que sostuvo que la operación se realizó tomando como referencia el valor comercial del terreno. También mencionó dictámenes favorables de organismos como la Junta de Aguas, la Comisión Federal de Electricidad y la Subsecretaría de Movilidad.
El alcalde señaló que la vialidad tenía principalmente funciones relacionadas con una caseta de taxis y el acceso a estacionamientos de establecimientos comerciales, mientras que su utilización vecinal era limitada. Añadió que el proyecto fue presentado a vecinos de la zona y afirmó que ninguno manifestó oposición durante la sesión de Cabildo.
Bonilla también respondió a los señalamientos de regidores de Morena y pidió evitar, dijo, la manipulación de información. En particular, rechazó que el predio de Mápula esté relacionado con la operación de la calle Bustamante y afirmó que el inmueble es propiedad del Gobierno Municipal desde 2022. Sobre los recursos legales promovidos por vecinos, indicó que respetará su derecho a utilizar mecanismos como el amparo y aseguró que el Ayuntamiento actuará conforme a la legalidad y al Estado de Derecho.










