Las remesas enviadas a México ascendieron a 5,472 millones de dólares en junio, que representó un incremento anual de 4.2%, informó el Banco de México.
Con esta entrada, acumularon cinco meses consecutivos de crecimiento anual y se hilaron dos lecturas mensuales consecutivas que superaron los 5,000 millones de dólares y se registró la entrada promedio más alta al menos en una década.
Al revisar el detalle mensual de estos flujos de remesas, las transferencias de junio quedan como el tercer flujo más sólido del 2026, el pico se registró en mayo; en aquel momento, los 4.8 millones de hogares beneficiados en México recibieron 5,611 millones de dólares en este tipo de transferencias.
Cada envío de remesas promedió 422 dólares en junio, el monto más alto registrado para cualquier mes desde 1995, cuando inició la serie del Banco de México.
En el primer semestre del año, se observó un ingreso acumulado de 30,759 millones de dólares, que superó en 3.1% al recibido en el mismo lapso de 2025, pero quedó debajo del histórico alcanzado en 2024, de 31,412 millones de dólares.
De acuerdo con el director del Foro de Remesas del Centro de Estudios Monetarios de Latinoamérica (Cemla), Jesús González Cervantes, este desempeño “ha sido modesto, lo que es congruente con la caída que ha presentado en Estados Unidos el nivel de empleo de los trabajadores mexicanos inmigrantes”. Pero aclaró que “dicha caída ha sido parcialmente compensada por la tendencia al alza que todavía presentan las remuneraciones medias de los trabajadores”.
Pirámide poblacional, riesgo latente
El experto del Cemla consideró que el crecimiento de las remesas en México seguirá moderado y será menor a las tasas registradas en el periodo de 2014 al 2023.
Esto en congruencia con una persistente debilidad del empleo de los trabajadores mexicanos inmigrantes y con una pirámide de edad de dichos trabajadores que no es favorable para incrementos del empleo.
Jesús González Cervantes ha explicado que “ante la ausencia por muchos años de un nuevo flujo migratorio mexicano hacia Estados Unidos, aumentó la mediana de edad de ese grupo (…), cambió gradualmente la estructura de edades hacia una menos propicia al envío de remesas y este último factor acentuará en los próximos años afectando el envío de remesas”.
Foto del clima migratorio en EU
La información del banco central muestra que estas transferencias ingresaron al país en 12.97 millones de operaciones, un número de transacciones que superó en el margen a los 12.92 millones en las que entraron el mismo mes del año pasado.
El experto del Cemla, dijo que “no hay que descartar que el temor a ser deportado también podría estar propiciando un efecto positivo en el envío de remesas a México por parte de los mexicanos indocumentados en Estados Unidos”.
Economistas de BBVA explicaron que las remesas familiares en el 2026, mostraron un comportamiento estacional similar al observado en años recientes, con ciertas excepciones como en el 2024. “Tras un repunte en marzo y una moderación en abril, los flujos aumentaron nuevamente en mayo y se mantuvieron elevados en junio. Si bien este monto fue inferior al registrado en junio del 2023 y 2024, superó al observado en el mismo mes de 2025”.
Consideraron que el ingreso de transferencias no parece reflejar aún el impacto negativo de las nuevas medidas anunciadas por el gobierno de Estados Unidos, por las que quedan obligadas las instituciones financieras de aquel país a registrar cada transacción, aunque sea en tarjeta de prepago, con los datos de identificación del emisor que acredite su estatus legal en el país; medidas que entrarán en vigor en agosto y que fueron anunciadas a mediados de mayo.
Los expertos de BBVA, explicaron en su reporte de Migración y Remesas, que “entre los hogares de migrantes mexicanos en Estados Unidos es común que convivan personas con diferentes perfiles migratorios, incluyendo familiares o conocidos con residencia o ciudadanía estadounidense, quienes podrían realizar los envíos de remesas hacia México”.
Prefieren transferencias electrónicas
Según la información de Banco de México, durante el primer semestre del 2026, 99.2% del total de los ingresos por remesas se realizó a través de transferencias electrónicas, al sumar 30,516 millones de dólares.
Por su parte, las remesas efectuadas en efectivo y especie, y las money orders representaron 0.6 y 0.2% del monto total respectivamente. Esto al registrar niveles de 186 y 58 millones de dólares en el mismo orden.
Por su parte, los egresos por remesas acumularon 622 millones de dólares en el primer semestre del año, refirió Banco de México, mayor que los 588 millones observado en el mismo periodo del 2025, lo que implicó un crecimiento anual de 6.7 por ciento.










