Durante julio, la industria automotriz mexicana pronunció sus caídas tanto en exportaciones como en producción, debido a factores persistentes como una menor demanda de autos hacia Estados Unidos (su principal mercado de exportación), el endurecimiento de la política arancelaria, y una mayor incertidumbre en la revisión del T-MEC debido al esquema de revisiones anuales.
La contracción fue mayor en los envíos al exterior: en julio se exportaron 261,534 unidades, una caída interanual de 9.7% (en junio fue 9.2%), la mayor disminución desde diciembre de 2025 (-18%), mientras que para un mes de julio se trata de su tasa negativa más alta desde 2021 (-23.6%).
Por marca, destacan las caídas de Nissan (-75.6%); Mazda (-35.4%); y Volkswagen (-34.8%). Las seis marcas que registraron los mayores desplomes abarcan el 32% de los envíos. Por modelos, destacan las caídas en algunos vehículos electrificados. Por ejemplo, el eléctrico Honda Prologue registró una caída en julio de 74%, al pasar de 3,244 autos exportados en julio de 2025 a apenas 856 este julio de este año.
Otro caso es el de la Blazer EV de General Motors: mientras en julio del año pasado se exportaron 1,712 unidades, este año la cifra fue de apenas 235 vehículos. Lo anterior refleja el menor atractivo que registran este tipo de vehículos debido a la política de eliminación de incentivos para la compra de autos eléctricos en Estados Unidos, que ha frenado la electrificación en ese país y con ello la disminución de ensamble de marcas como General Motors, Ford, Stellantis.
Considerando únicamente las exportaciones mexicanas de autos ligeros a Estados Unidos, éstas enfrentaron una caída de 10.4% durante julio pasado con el envío de 199,031 unidades, contra los 222,182 autos enviados en 2025. Con ello, México envía a este mercado el 76.1% del total de sus exportaciones.
Producción también a la baja
En el caso del ensamble automotriz, se produjeron 302,673 vehículos ligeros en México durante julio, registrando una caída de 2.2% respecto a julio de 2025, hilando tres meses consecutivos de retrocesos tras la caída de 1.9% en junio y de 3.7% en mayo.
En dicha caída influyeron los menores volúmenes en firmas de gran escala como Nissan, con -18.9%, manufacturando 38,496 unidades; Stellantis, -20.3% y Honda, -26.9 por ciento. Por su parte, Mercedes Benz registró una caída del 97.8% atribuida a ajustes operativos del cierre total de su planta en Aguascalientes, México.
Respecto al acumulado enero-julio, la producción suma 2 millones 298,977 unidades, con una caída anual de 0.65%, después de haber registrado un ligero incremento en el mismo periodo del 2025 (0.63%). Las exportaciones durante los primeros siete meses registran una caída de 0.26%, con un millón 950,779 vehículos.
“Hacia adelante, el principal factor de incertidumbre es la revisión del T-MEC, cuyo proceso inició formalmente el 1 de julio de 2026. A diferencia de una renovación, el esquema de revisiones anuales impide planear inversiones de largo plazo bajo reglas estables, lo que profundiza la cautela para invertir y contratar personal en el sector”, señala un análisis de Banco Base. Para el banco, la postura de Estados Unidos, orientada al endurecimiento de las reglas de origen y a la limitación del contenido de origen asiático, representa un riesgo directo para una industria en la que buena parte del valor exportado depende de insumos importados y de la demanda del mercado estadounidense.
“El anuncio de Toyota de trasladar producción de la Tacoma hacia territorio estadounidense ilustra que este riesgo no se limita a las armadoras con bajo contenido regional: incluso aquellas con mayor integración pueden optar por reubicar producción ante la falta de certidumbre sobre el marco regulatorio futuro”, concluye.










