La diputada Carmen Rocío González Alonso, del Grupo Parlamentario del PAN, afirmó que la reforma a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales en materia de Integridad en Candidaturas, impulsada por Morena, no fortalece la democracia, sino que la debilita al institucionalizar la simulación y la cancelación de candidaturas que le son incomodas al régimen.
Durante la discusión en el Pleno, la legisladora aseguró que la creación de una Comisión de Verificación de Integridad, representa una farsa legislativa, ya que no establece facultades, alcances ni atribuciones claras para sancionar a sus narco candidatos, dejando toda la interpretación al Instituto Nacional Electoral.
La democracia, dijo, no se defiende con discursos; se defiende con instituciones fuertes, reglas claras y transparencia total. Y esta reforma no obliga, no sanciona, no transparenta y no garantiza absolutamente nada.
“Se nos presenta como una iniciativa para garantizar la integridad de las candidaturas. Suena bien, suena como hacer lo correcto, pero cuando se revisa el contenido encontramos un mecanismo débil, discrecional, opaco y peligrosamente ineficaz. No define qué significa un riesgo razonable, cómo se mide ni bajo qué criterios se determina”, sostuvo.
Añadió que esta reforma descansa en algo profundamente ingenuo o deliberadamente peligroso: “la buena voluntad de los actores políticos que tienen el control de las instituciones, y eso, ya lo hemos vivido con Morena, donde ha dado lugar a corrupción absoluta y la plena infiltración del crimen organizado”.
Por otra parte, la diputada Rocío González defendió a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, de los ataques de los que ha sido objeto desde “las mañaneras”, el Congreso federal y del partido Morena, a raíz del desmantelamiento de un narco laboratorio en Morelos.
Afirmó que la persecución política es motivada bajo el pretexto de la soberanía, sin embargo, quieren ocultar que fue el gobierno federal el que autorizó el ingreso de agentes extranjeros.
A esos ataques, agregó, se suman las acusaciones falaces y “hasta cobardes del senador Javier Corral”, quien la ha perseguido desde que era alcaldesa, solo por hecho de ser mujer y opositora. “Corral se victimiza, pero le dictaba a jueces cómo operar en contra de Maru Campos. Pese a todo, no le hallaron absolutamente nada”.
De nueva cuenta, concluyó, el aparato faccioso del Estado la persigue y hostiga porque Morena quiere desviar la atención de lo que sí está pasando con su gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, acusado de estar vinculado con el crimen organizado, concluyó.










