A un año de la noche que terminó en tragedia durante las fiestas patronales de Gran Morelos, las heridas de aquella jornada permanecen abiertas. El 14 y 15 de septiembre de 2025, un conflicto familiar terminó en un enfrentamiento armado que dejó seis personas sin vida y nueve más heridas, mientras la celebración que debía reunir a la comunidad terminó marcada por el miedo y el duelo.

Los hechos no quedaron únicamente en aquella plaza. Horas después, en la entrada de Santa Isabel, un complejo de locales comerciales y varios vehículos fueron incendiados y baleados, hechos que, de acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General del Estado, terminaron vinculándose con una disputa territorial entre grupos criminales que posteriormente alcanzó distintos puntos de la región occidente.
A un año de aquella tragedia, el encargado del despacho de la FGE, Francisco Sáenz Soto, reconoció que las consecuencias del conflicto todavía se encuentran bajo investigación y que existen órdenes de aprehensión pendientes de ejecutar. Explicó que las autoridades han realizado intervenciones y detenciones que derivaron en nuevas carpetas de investigación, mientras la disputa territorial continúa siendo analizada.
Sáenz Soto señaló que la violencia posterior estaría relacionada con una fractura dentro del dominio del Cártel de Sinaloa en esa zona y con alianzas con el Cártel de Juárez, lo que habría incrementado los enfrentamientos por el control territorial. Así, lo que comenzó como un conflicto familiar hace un año dejó de ser un episodio aislado y se convirtió en una herida que todavía alcanza a comunidades de Gran Morelos, Santa Isabel, Cuauhtémoc, Carichí y Guerrero.










