Meryl Streep confesó que estuvo a punto de no interpretar a Miranda Priestly en ‘El diablo viste a la moda’. Su decisión estuvo ligada a una poderosa negociación salarial.
Hoy es imposible imaginar El diablo viste a la moda sin Meryl Streep como la implacable Miranda Priestly, pero la actriz estuvo muy cerca de decirle “no” al papel que terminó convirtiéndose en uno de los más icónicos de su carrera.
Durante una reciente entrevista en el programa Today, la ganadora del Oscar confesó que inicialmente rechazó la oferta porque consideraba insuficiente el salario que le proponían.
Meryl Streep revela la razón por la que estuvo a punto de no hacer ‘El diablo viste a la moda’
“Me llamaron y me hicieron una oferta, y dije: ‘No, no lo voy a hacer’. Sabía que iba a ser un éxito y quería ver si duplicaba mi petición. Y enseguida dijeron: ‘Claro’”, recordó Meryl Streep al hablar del guion de la cinta estrenada en 2006.
La actriz explicó que decidió apostar por sí misma y pedir el doble de dinero antes de aceptar el proyecto. Para sorpresa de ella, el estudio accedió de inmediato.

La intérprete explicó que en ese momento tenía 56 años y apenas comenzaba a sentirse con la confianza suficiente para exigir lo que consideraba justo. “Ellos me necesitaban”, dijo al recordar esa negociación, que hoy considera una lección importante en su carrera.
Meryl Streep también reveló que incluso contemplaba retirarse antes de aceptar el papel de Miranda Priestly, personaje inspirado parcialmente en Anna Wintour. Sin embargo, el éxito de la película cambió el rumbo de su trayectoria: El diablo viste a la moda recaudó más de 326 millones de dólares en taquilla mundial y le dio a Streep una de las interpretaciones más celebradas de su carrera.

El regreso de Miranda Priestly revive el fenómeno de ‘El diablo viste a la moda’
Las declaraciones llegan justo cuando Meryl Streep vuelve a interpretar a Miranda Priestly en El diablo viste a la moda 2, película que reúne nuevamente al elenco original encabezado por Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci. El regreso ha despertado nostalgia entre fans y renovado interés por el fenómeno cultural que representó la cinta original.

En redes sociales, muchos usuarios celebraron la confesión de Meryl Streep como un ejemplo de autovaloración en la industria.
Dos décadas después, la historia detrás de Miranda Priestly parece confirmar algo que Hollywood tardó años en entender: Meryl Streep no solo era perfecta para el papel, también sabía exactamente cuánto valía.










