Club Atlético River Plate despide a Marcelo Gallardo tras una segunda etapa sin títulos

Hay una frase que dice que las segundas partes nunca fueron buenas y en este caso fue verdad. El lunes 23 de febrero, el técnico Marcelo Gallardo anunció su despedida del club con el que ganó casi todo. Su segunda etapa duró dos años en los que ni los resultados, ni las numerosas y costosas incorporaciones dieron resultados positivos. Antes de la sucesión reciente de campañas desastrosas, cuando se convirtió en el técnico más ganador de la historia del club, Gallardo se ganó una estatua otorgada en vida por el Club Atlético River Plate.

El adiós del DT y ex volante de River fue en un breve vídeo sus redes: “El jueves será mi último partido, solamente palabras de agradecimiento a este enorme club, por su apoyo incondicional todos estos años, incluso en los momentos más delicados, como este, ya que las cosas no salieron como teníamos proyectadas. Me invade un dolor en el alma por no haber podido cumplir los objetivos. Mi agradecimiento a quienes confiaron y a mi cuerpo técnico. Amor recíproco para todos los hinchas de River, institución modelo, espero que próximamente pueda encontrar con buenos resultados”.

Gallardo fue un jugador formado en el club, un mediocampista creativo con buen pie, en un equipo que contó con la elegancia ofensiva del uruguayo Enzo Francescoli y el quiebre de caderas sorpresivo del “Burrito” Ortega.

La épica riverplatense tuvo un triste paso por la segunda división, pero una vez superados esos difíciles años le ganó a Boca una final de la codiciada copa Libertadores; un partido que matemáticamente tiene escasas posibilidades de volver a suceder y debido a innumerables suspensiones, terminó por jugarse en ese templo del fútbol europeo, el estadio Bernabéu de Madrid. Aquel triunfo en España quedó clavado en la memoria de los ganadores y de los perdedores, asegurándole a Gallardo un lugar en la historia grande de River Plate.

La despedida del director técnico tiene una forma cíclica, el colega que le otorgó la estocada final en su última derrota como técnico de River, el día domingo 22, en la derrota frente al Club Atlético Vélez Sarsfield, fue Guillermo Barros Schelotto, el director técnico de Boca en aquella victoria épica de River en Madrid, y jugador de la misma generación que Gallardo.

¿Una cama?

Por pedido del entrenador, la despedida fue sin plaquetas ni celebraciones a cargo del club, aunque el reconocimiento de los hinchas fue constante a lo largo del partido, el jueves 26, en un triunfo 3-1 frente a Banfield el jueves 26. Dos constantes se mantuvieron desde antes del comienzo: cánticos a favor de Gallardo y abucheos, insultos y silbidos para la mayoría de los jugadores; es que un buen porcentaje de los fanáticos creen que el plantel creó un contexto negativo, generando que el entrenador renuncie, un complot, conocido en el argot local como una cama.

Mucho más que un partido

El encuentro se trató mucho más sobre la despedida del DT que del transcurso del partido, las escenas tuvieron a niños pequeños desquiciados como adultos y a hombres grandes llorando con un desconsuelo infantil. Luego de la victoria, que otorgó un alivio momentáneo, Lucas Martínes Quarta, un defensor que cumplió todo su ciclo como jugador bajo el mando de Gallardo, hizo una autocritica sobre el rol del equipo: “No merecía irse así, él es como un padre para mí, y estoy completamente agradecido. Creo que de un modo u otro le hemos fallado y ahora hay que hacerse responsable “

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