Ciudad de México. Como cualquier piloto latinoamericano, Sergio Pérez, hoy en Cadillac, tuvo que remontar desventajas para obtener un lugar en Fórmula 1. Las condiciones estructurales y geográficas representan un obstáculo que muy pocos logran superar. Se trata de una élite poblada por europeos en su mayoría. Esa condición expuso al tapatío a algunos episodios de discriminación.
En septiembre de 2023, el año en el que fue subcampeón de la temporada, sufrió una presión exagerada que atribuyó a su condición de piloto no europeo.
“Ser mexicano en este deporte es difícil”, comentó en aquella ocasión; “llevo dos carreras que no me subo al podio y ya todo el mundo está hablando de que mi equipo cometió un error en contratarme y lo mal que estoy manejando. ¡A todos se les olvidó que hace tres meses estaba peleando el campeonato!”.
En ese preciso momento, Helmut Marko, asesor de Red Bull donde competía Checo, se excedió con sus palabras para evaluar el desempeño del mexicano. Ni siquiera supo ubicarlo en su origen geográfico y atribuyó su desempeño a que era “sudamericano” y por lo tanto –dijo– no tenía la misma concentración que un piloto europeo como el neerlandés Max Verstappen.
Osmar Olvera, clavadista mexicano y doble medallista olímpico, mientras recorre el Autódromo Hermanos Rodríguez, reflexiona sobre el lugar de Checo Pérez en una disciplina “tan elitista” y entiende el esfuerzo del tapatío para mantenerse en un territorio tan competido.
“Cada quien enfrenta a los mejores del mundo en su ámbito”, aclara Olvera; “como cualquier deportista mexicano es un orgullo ganarle a los mejores del mundo, pero es un reto incluso para llegar a cualquier competencia internacional de ese nivel”.
Olvera ganó la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Singapur 2025; derrotó en el trampolín de 3 metros individual a los clavadistas chinos que dominaron por dos décadas. Romper esa hegemonía deportiva representó una gesta.
“A los mexicanos en clavados nos reconocen como buenos, pero tuvimos que ganarnos el respeto y demostrar por qué estábamos ahí”, advierte; “Checo lo hizo también en la Fórmula 1, un deporte más elitista, y lucho bastante para hacerse un lugar y ser el piloto respetado de hoy”.
Checo pudo hacerse un lugar gracias a su esfuerzo y el apoyo económico del empresario Carlos Slim, quien lo apoyó con la estructura de escudería Telmex. Desde entonces, pasó por seis equipos de F1 y obtuvo sus mejores resultados con Red Bull, de donde salió en 2024 tras un año demasiado complicado y tenso.










