El movimiento en la vocería del Tribunal Superior de Justicia deja desprotegida una de las trincheras más sensibles del Poder Judicial justo en un momento de constante escrutinio público. La sorpresiva salida de Israel Rivera Hernández, tras apenas doce meses al frente de la comunicación institucional, deja acéfala una oficina clave encargada de articular la postura oficial de la magistratura ante un escenario político complejo en la entidad.
La dimisión cobra relevancia al producirse en una etapa de reacomodos internos para la administración que encabeza la magistrada presidenta Marcela Herrera Sandoval, gestión que asumió las riendas de la judicatura estatal tras el inédito proceso de selección por voto popular. Con el despacho vacío a partir de este jueves, el Tribunal se ve obligado a reorganizar a toda prisa sus estrategias de difusión e interlocución con los medios de comunicación locales y nacionales.
Hasta el momento, la presidencia del TSJ no ha dado a conocer quién asumirá de forma interina o definitiva la conducción del área. No obstante, en los pasillos del Poder Judicial trascendió que en los próximos días se evaluarán diversos perfiles para concretar un relevo que permita devolver la estabilidad operativa al departamento de Prensa y hacer frente a las demandas informativas de la agenda judicial en el estado.










