La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno se mantiene firme frente a posibles presiones de Estados Unidos en los casos relacionados con Chihuahua y Sinaloa, al afirmar que “la presidenta está fuerte, está sólida y muy segura” y que ella se encuentra “tranquila, sin ningún problema”, al tiempo que reiteró que la cooperación bilateral no implica subordinación y que la soberanía nacional “no se negocia”.
Durante la conferencia matutina de este viernes, la mandataria fue cuestionada sobre una posible dinámica de presión entre el gobierno estadounidense y autoridades mexicanas a partir de investigaciones y señalamientos que involucran tanto a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, como al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
En su respuesta, Sheinbaum rechazó la existencia de una narrativa de confrontación que, dijo, busca colocar a su administración “entre la espada y la pared”.
“Están poniendo a la presidenta entre la espada y la pared. Falso. En México decidimos los mexicanos para empezar, las y los mexicanos”, señaló.
La titular del Ejecutivo federal insistió en que su gobierno actuará con base en principios de legalidad, justicia y soberanía, y subrayó que la relación con Estados Unidos se mantiene en el marco de la cooperación, pero sin subordinación.
“Nosotros siempre vamos a trabajar con la verdad, la justicia y la defensa de la soberanía en el caso Chihuahua, en el caso Sinaloa y en cualquier otro caso”, dijo.
Y agregó: “Con Estados Unidos cooperamos, nos coordinamos, pero lo he dicho muchas veces, nunca nos vamos a subordinar, que es un asunto de dignidad del pueblo de México y de la nación”.
Sheinbaum también defendió la estrategia de seguridad de su gobierno al asegurar que se han logrado reducciones en indicadores delictivos y acciones coordinadas con autoridades estadounidenses en materia de combate al crimen organizado.
“Redujimos los homicidios dolosos en 44%. El Consejo de Seguridad envió a 94 delincuentes a los Estados Unidos, de todos los grupos delictivos, a petición de los Estados Unidos”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana del Inegi muestra una disminución en la percepción de inseguridad y reiteró que el objetivo central de su administración es la protección de la población.
“Nosotros trabajamos por la seguridad de las y los mexicanos”, dijo.
La presidenta enfatizó el principio de soberanía como eje rector de su política exterior y de seguridad.
“La presidenta está fuerte, está sólida y muy segura por una sola razón: nunca nos vamos a separar del pueblo de México y siempre vamos a defender la soberanía por encima de todo”, expresó.
“Yo estoy tranquila, sin ningún problema, por una cosa: es tiempo de la defensa de los principios. Y hay un principio que se llama soberanía y esa no se negocia”, dijo.










