El desgarrador hecho ocurrió el miércoles 18 de julio de 2018. Celeste Ontiveros, perdió la vida cuando contaba con tres años de edad al ser succionada por un tubo de drenaje en una de las albercas del parque acuático “Santa Rita”, ubicadas a un costado del acceso a Estación Morita, a la fecha, no hay justicia.
Carla Carmona, mamá de la niña, subrayó que han sido años de impunidad, ya que no ha encontrado esa paz ni justicia por la muerte de su pequeña Celeste. Por esta razón a casi ocho años de la irreparable pérdida, prepara una caravana por el estado para exigir se haga justica y que ese centro acuático negligente pague por todo el daño. Mencionó a Entre Líneas que por el momento están en el proceso de papeleo administrativo para poder realizar esta caravana a nombre de Celeste.

“La muerte de mi pequeña marcó mi vida, nunca imaginé que la perdería; sin embargo, hoy que ya no está, mi lucha continúa debido a la ineptitud del Tribunal Federal, debido a que se han interpuesto varios amparos”.
Carla expresó a medios de comunicación que todo ocurrió en el parque acuático “Santa Rita”, ubicado a un costado del acceso a Estación Morita (en la región de Parral/Coronado, Chihuahua). Celeste perdió la vida tras ser succionada por un tubo de drenaje abierto, donde los responsables, jamás alertaron del peligro.
La negligencia. La mamá de Celeste resaltó severas fallas operativas y de rescate el día de los hechos:
Falta de infraestructura de seguridad: La alberca tenía un tubo de succión desprotegido, por lo que cuestiona directamente de forma pública: “¿Por qué no estaba la reja de seguridad?”.
Desinformación y retraso en el reporte: La menor fue reportada inicialmente como “desaparecida”. Pasaron tres horas antes de que se le avisara formalmente a la madre que la niña estaba perdida.
Incompetencia y falta de capacitación de los cuerpos de rescate: Los rescatistas inicialmente buscaron en tubos exteriores de apenas dos pulgadas de diámetro (donde por lógica el cuerpo de la niña no cabía). Además, la madre señala que ningún rescatista sabía nadar a profundidad, lo que retrasó críticamente las maniobras.
Agravamiento del accidente por error humano: Según el testimonio, la menor terminó atrapada en una cisterna de aproximadamente 20 metros de profundidad debido a que, presuntamente, activaron de nuevo el sistema de succión en un intento equivocado por sacarla del conducto inicial. El proceso para vaciar la cisterna y recuperar el cuerpo tomó casi cuatro horas.
Actualmente, ¿Cuál es la situación, sobre todo con las demandas ya puestas? —A casi ocho años de distancia, la denuncia del caso sigue en la impunidad, por lo que se sostiene exigencias muy claras:
1. Cierre definitivo del parque acuático “Santa Rita” para evitar que ocurra otra tragedia similar con otros menores.
2. Cárcel para los responsables: Exige que las autoridades actúen penalmente contra quienes operaban el lugar bajo esas condiciones de riesgo.
3. Acción de visibilización: Se anuncia la organización de una caravana y movilización social para reactivar el caso ante la opinión pública y presionar a las autoridades judiciales a dictar sentencia o emitir sanciones definitivas.
¿Cuál sería tu mensaje de Concientización Justicia Colectiva? — Más allá de su caso particular, hacer un llamado público de alerta y exigir mayor protección y regulación estricta en balnearios y parques acuáticos, especialmente durante las temporadas vacacionales, con el fin de proteger la vida de los niños.
Finalmente, Carla Carmona, recalca la resiliencia del activismo materno, del como un fenómeno recurrente en la región y todo México, ante la inacción de las fiscalías y el paso de los años (casi 8 años), son las madres quienes tienen que asumir el rol de activistas y organizadoras de movilizaciones para impedir que el carpetazo sepulte la exigencia de justicia.










