La administración del presidente Donald Trump estudia deportar a Uruguay a ciudadanos cubanos que permanecen en situación migratoria irregular en Estados Unidos, mientras que el gobierno uruguayo confirmó que el diálogo sobre la posibilidad de recibir migrantes deportados de distintas nacionalidades se realiza desde “hace más de un año, aunque no hay ningún acuerdo cerrado”, informó este miércoles The New York Times.
“Hay un diálogo abierto con Estados Unidos como tiene con muchos países, pero no hay ningún acuerdo cerrado. El diálogo no es sólo sobre los migrantes deportados, sino sobre migrantes de diversas nacionalidades”, afirmó una fuente.
El Departamento de Estado, bajo la dirección del secretario de Estado Marco Rubio, ha deportado a cubanos a África, México e incluso de vuelta a Cuba como parte de su campaña antimigrante.
Uruguay entró en las negociaciones en parte porque necesita trabajadores migrantes y en parte para “ganarse el favor” de la administración Trump, según declaró un alto funcionario uruguayo.










